Las carreteras de Béjar y la comarca vuelven a registrar incidencias por desprendimientos. En esta ocasión, un talud ha cedido en la DSA-190, en el tramo que une Béjar con Candelario, concretamente a la altura de la curva de la Herradura en sentido ascendente.
Según ha informado el Ayuntamiento de Candelario, el desprendimiento está provocando que una importante cantidad de agua atraviese la calzada, lo que incrementa el riesgo para la circulación. Hasta la zona se ha desplazado la Guardia Civil y se recomienda extremar la prudencia, reducir la velocidad y prestar especial atención a posibles restos de piedras y acumulaciones de agua sobre el firme.
La vía es titularidad de la Diputación de Salamanca, que ya ha sido avisada del incidente, tal y como confirman desde el Ayuntamiento de Candelario, con el fin de que adopten las medidas oportunas a la mayor brevedad posible.
Incidencias encadenadas en la zona de Béjar
No se trata de un episodio aislado. Hace apenas unos días, i-bejar.com informaba de otro desprendimiento en la misma DSA-190, en el cruce de Béjar hacia Candelario, lo que ya obligó a extremar las precauciones en ese punto.
Además, la carretera que conecta Candelario con La Garganta permanece cortada al tráfico desde el pasado 5 de febrero, según consta en la Dirección General de Tráfico (DGT). El cierre se mantiene a la espera de que remitan las lluvias, se pueda evaluar el estado del terreno y acometer las reparaciones necesarias, una actuación que podría prolongarse en el tiempo.
La A-66, en sentido Cáceres, también permanece cortada a la altura de Baños de Montemayor, entre los kilómetros 427 y 436, por el desprendimiento de un talud en el día de ayer. Según la información oficial, se ha habilitado un desvío alternativo por la N-630, debidamente señalizado.
