Ciudadanos por Béjar critica el balance triunfalista de la legislatura del PP

Redacción i-bejar.com
Abril 06, 2015 - 12:44

El partido político califica de demagogo y autocomplaciente el balance efectuado por Alejo Riñones

Desde CiudadanosxBéjar discrepan profundamente del balance efectuado hace semanas por el PP en el periodo preelectoral. Se suman así a las crticas efectuadas desde otros grupos como el PSOE de Béjar.

COMUNICADO CxByC

Desde CiudadanosxBéjar califican de demagógico y autocomplaciente el balance  de Alejo Riñones, tras una legislatura con gobierno en mayoría absoluta del PP, aún cuando lleguemos a compartir su crítica  a los partidos de la oposición, a quienes consideramos corresponsables y colaboradores necesarios de la gestión personalista y poco transparente de un alcalde que ha contribuido al deterioro social y económico de Béjar. Las cifras de desempleo y despoblación, que dibujan un negro panorama para la ciudad, bastante peor que el que existía hace cuatro años, no pueden disimularse con cantos de sirena ni cortinas de humo, tal y como se pretende por parte del Sr. Riñones con un discurso que trata de ocultar la evidencia de sus errores y magnifica algunos brillos accesorios. Entre otras muchas cosas, echamos en falta en el triunfalista balance del alcalde Alejo Riñones (que ha ocupado la poltrona durante cuatro legislaturas estériles mientras Béjar perdía la quinta parte de sus habitantes y casi todas las esperanzas de futuro) la reivindicación de las medidas que en Béjar no se han aplicado, a diferencia de otras zonas de España donde se ha producido desmantelamiento de industrias. Esta es una deuda que nosotros seguiremos exigiendo y reclamando, porque nos corresponde en justicia y alguien tendrá que responder por no haberla reclamado nunca.

El alcalde presume de la buena situación económica del ayuntamiento, lo que, además de no corresponder con la realidad, resulta patético cuando hablamos de una ciudad en quiebra, donde la mejor alternativa para encontrar un puesto de trabajo se centra en la emigración. Béjar está claramente peor ahora que hace cuatro años y mucho peor que hace veinte, porque todos los problemas que teníamos siguen presentes, agravados y aumentados. Se disimulan los síntomas, pero no se ha avanzado en la búsqueda de soluciones, ni se ha trabajado para curar la enfermedad. No se ha adoptado ninguna medida para favorecer la creación de empleo, ni se ha elaborado ningún programa para incentivar la implantación de nuevas empresas que aprovechen los recursos que tenemos y que podrían generar nuevas actividades productivas, es más, a muchos les consta que ha habido iniciativas de emprendedores e inversores que se han desbaratado ante los obstáculos burocráticos y la falta de apoyo institucional.

El presupuesto municipal aprobado para 2015 se ha visto reducido en un 11% respecto al año anterior y en él sólo se destina un 7% a inversiones. Si además consideramos el millón trescientos mil euros de gasto previsto para la gestión de La Covatilla, el presupuesto se queda en menos de diez millones de euros, lo que supone una rebaja de más del 20%. A la vista de estas cifras nos preguntamos ¿Está Béjar en situación de seguir un régimen de adelgazamiento tan severo? ¿Se puede hablar, a la vista de estas cifras, de una buena situación económica? Si el Sr. Alcalde se jacta de gestionar el ayuntamiento como una empresa, tendrá que reconocer que los resultados son malos, ya que se han privatizado los servicios con superávit, además de convertirlos en una agencia de colocación para familiares y amigos del poder.

Cuando el Sr. Riñones afirma que se ha incrementado el patrimonio municipal, olvida precisar que ha sido a costa de beneficiar a los amiguetes que le han vendido su propiedad o de crear estructuras improductivas cuyo mantenimiento costará muy caro a todos los bejaranos, mientras alguna de nuestras joyas, como es El Bosque, permanece abandonado y en ruinas. Por no hablar de la enorme cantidad de dinero gastada en abogados y pleitos perdidos con condena en el pago de las costas, más de 300.000 euros, y con una perspectiva cercana de sentencias pendientes que pueden ocasionar un “agujero” de más de cinco millones de euros para el Consistorio. La actitud autoritaria y mal asesorada de este alcalde que se empeña en interpretar las leyes a su manera, ha conducido a perder cuatro pleitos en el tribunal Superior de Justicia y están pendientes las demandas y denuncias interpuestas por nuestro partido por supuestas injurias, prevaricación y malversación de caudales públicos. El ayuntamiento de Béjar tendrá que responder a una posible indemnización de 150.000 euros reclamados por responsabilidad en tramitaciones urbanísticas, así como afrontar el pago de 199.000 euros al asumir la carga hipotecaria de la finca de la sierra comprada a D. Agustín Martín Pascual a un precio millonario, tras perder el juicio sobre su arrendamiento. También habrá que apuntar en el “haber” de la gestión de D. Alejo la pérdida de las 69 parcelas de La Condesa que los promotores del proyecto regalaron al ayuntamiento tras ceder al “chantaje” de ceder un 5% de superficie, añadido al 10% por imperativo legal, que condujo al fracaso de la operación por negarse a aceptar la realidad jurídica y se plasmó en una torpe y chapucera tramitación del proyecto de actuación que se vio sometido a presiones y retrasos, durante más de un año de gestión. Nuestro partido ha solicitado que se abra una comisión de investigación sobre este desgraciado asunto para que los bejaranos conozcan la verdad y salgan a la luz las responsabilidades que se deriven del mismo.

Es sonrojante la presunción de D. Alejo al apuntarse como mérito la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana, tras más de 21 años de tramitación, que, por su desidia e incompetencia, ha sido aprobado a trancas y barrancas y no ha servido, de momento, para conceder una sola licencia, ya que ha nacido obsoleto e inútil y que no contempla ningún plan de reforma interior, que es el verdadero problema de Béjar, cuyo casco histórico se hunde, mientras se llevan a cabo actuaciones como el aparcamiento del murallón, que es el más costoso del mundo, con un aspecto estético deplorable, con serias dudas sobre su legalidad desde el punto de vista urbanístico y con clamorosas diferencias sobre el anteproyecto original, lo que motiva nuestra petición de otra comisión de investigación que ponga de manifiesto la utilización fraudulenta de una subvención que se concedió para una cosa, cuando luego se ha hecho otra.

El colmo de los colmos llega cuando D. Alejo se apunta como mérito “el saneamiento de Hispano Textil”. Todos los bejaranos saben que el ayuntamiento ha realizado a su costa lo que por ley le correspondía a los bancos, sería muy interesante conocer cuál ha sido el precio pagado por el bolsillo de todos los bejaranos por una actuación inútil que ha significado, como en la calle del Pino, la voluntad de hacer pagar a los pobres lo que tenían que pagar los ricos. El mundo al revés, “Robin Hood” asalta a los ciudadanos en beneficio de los poderosos.

Al hablar de medio ambiente, la cara se nos pone del color que en numerosas ocasiones adquieren las aguas del río a causa de los vertidos incontrolados, cuyo origen pertenece al mundo del misterio, de igual manera que las causas y consecuencias de la explosión en la estación depuradora, tras renovar a Aqualia la concesión sin publicidad ni concurrencia. La cerril oposición al parque natural, impidiendo con ello la puesta en valor de uno de nuestros principales recursos, para beneficiar los intereses de unos pocos en detrimento de todos los demás, ha quedado en evidencia tras la puesta en marcha de los planes de gestión de la Red Natura 2000, frente a los que se han hecho inútiles declaraciones altisonantes, tratando de confundir a la opinión pública, que nunca podrán prosperar ya que el Estado ha tenido que proceder a su urgente aprobación por imperativo legal y ante la amenaza de fuertes sanciones económicas por parte de la Unión Europea. El resultado de esta “brillante” gestión de Don Alejo y sus compañeros de viaje es que vamos a tener que soportar todos los inconvenientes de la normativa medioambiental sin haber podido aprovechar ninguna de las ventajas que conllevaban los fondos estructurales y de cohesión de la U.E. previstos hasta 2013 y que, en un escenario europeo de recesión generalizada, difícilmente volverán.

Mientras todo esto ocurre, la presión fiscal a los ciudadanos, empresarios y comerciantes se mantiene como una losa que hace difícil la respiración de la ciudad. En la mayor parte de los ayuntamientos de España se ha reducido el IBI y se rebajan o eliminan tasas; en Béjar seguimos pagando hasta por tener balcones y no se contempla la posibilidad de aliviar las cargas de los que aún mantienen a duras penas algún puesto de trabajo. Todo parece valer para Don Alejo, que ha embarcado a la ciudad en la aventura de gestionar la estación de esquí, a costa del dinero de los bejaranos, aunque los principales beneficios de su actividad se recogen en otros municipios, como Candelario, que no aportan un euro para su explotación y en la que el alcalde tiene el descaro de calificar como “buena gestión” la reducción  del personal en sus instalaciones, lo que ha provocado colas de casi tres horas en algunos servicios con la consiguiente protesta de los decepcionados clientes que este año, de muy buenas condiciones de nieve que no se han aprovechado convenientemente, han rebautizado a la estación como “La COLAtilla”.

Hay mucha tela que cortar en el balance de Don Alejo, donde se apunta tantos que pertenecen a corporaciones anteriores o sitúa como acciones de mérito lo que no son más que las funciones normales de cualquier ayuntamiento.  Pero, aun a riesgo de hacer demasiado extenso nuestro comentario, no se puede dejar de destacar una de sus “perlas”, cuando se arroga el mérito de utilizar las subvenciones de la Diputación o de la Junta para contratos de trabajo temporal, que reparte a su antojo y conveniencia en una muestra descarada de “clientelismo” a la búsqueda del voto. El mismo se traiciona cuando afirma que “Han sido más de 500 contratos los que se han hecho a lo largo de esta legislatura así como Talleres de empleo y similares con los que se ha dado empleo a 82 personas”, esto quiere decir que a cada una de esas personas le han tocado seis contratos, cuando lo justo habría sido que 500 contratos hubieran dado trabajo a 500 personas y, aún así, no se podría haber beneficiado ni a la cuarta parte de los parados de la ciudad.

Finalmente, uno no sabe si es mejor gritar o llorar. A la espera de que se sustancie la denuncia por presunta financiación irregular de su partido en anteriores campañas de elecciones municipales ¿Dónde están en ese balance todas las familias bejaranas que tienen que acudir a Cáritas para poder comer caliente? ¿Dónde están las que les han cortado la luz por falta de pago? ¿Dónde están todos los que han tenido que emigrar para poder encontrar un puesto de trabajo? ¿Dónde están todos los jóvenes que no tienen posibilidad de construir su futuro en la ciudad que les vio nacer? ¿Dónde se sitúan todos los que acumulan años y años de paro? Todos ellos deben estar encantados con el monumento a la mujer con lanzadera, el museo textil, el paseo de la muralla, o el centro de ocio, por poner algunos ejemplos. Pero a lo mejor habrían preferido que su ayuntamiento les dedicara algo de atención y del dinero que se ha destinado a realizaciones improductivas, con un futuro incierto que, en todo caso, vendrán a generar mayores costes para su gestión y mantenimiento y que acabaremos pagando entre todos, si es que queda gente suficiente para pagar los impuestos.