El CEB presentó el libro "David Melul, la ilimitada generosidad de un judío sefardí"

Redacción i-bejar.com
Octubre 08, 2018 - 11:06

El acto de presentación tuvo lugar el pasado viernes en el Centro Integrado de Formación Profesional de Béjar con la presencia de varios miembros de la familia Melul

Hermanos Melul y miembros del CEB y del CIFP

Con la presencia de varios miembros de la familia Melul, trasladados a Béjar expresamente para la ocasión, se presentó el pasado viernes 5 de octubre la biografía "David Melul, la ilimitada generosidad de un judío sefardí" escrita por Antonio Avilés Amat, vicepresidente del Centro de Estudios Bejaranos y director del Museo Judío de Béjar.

El acto comenzó con una breve presentación de Josefa Montero García, presidenta del CEB, quien agradeció a la dirección del Centro Integrado de Formación Profesional la cesión del salón de actos para el evento, al tiempo que saludó con cariño a la familia Melul. Recordó que esta biografía es la número cinco de la Colección "Don Francés de Zúñiga" cuyos ejemplares, editados anualmente, homenajean a bejaranos ilustres fallecidos. Cada uno de ellos se ha dedicado, hasta ahora, a personajes que vivieron en siglos distintos: Francés de Zúñiga (siglo XVI), el Buen Duque Manuel de Zúñiga y Guzmán (siglo XVII), José Lidón Blázquez (siglo XVIII), Nicomedes Martín Mateos (siglo XIX) y David Melul Benarroch (siglo XX).

Tras esta intervención tomó la palabra uno de los hijos de David Melul presentes esa tarde, Mario Melul, para agradecer a Antonio Avilés y al Centro de Estudios Bejaranos la edición de este homenaje a su padre que tanto quiso a Béjar desde que realizó sus estudios de ingeniería en Béjar en 1946.

Por último Antonio Avilés Amat presentó mediante diapositivas y anécdotas unas breves notas sobre la vida de David Melul, centrándose sobre todo en su amor por Béjar y la relación que siempre mantuvo con la ciudad. Primero por su estancia aquí durante sus años de aprendizaje, periodo del que guardó grandes recuerdos y una amistad muy fuerte con sus amigos; después en la madurez, visitando siempre que podía la Béjar posterior a sus recuerdos; por último en la ancianidad, legando un tesoro perdurable a los bejaranos: el Museo Judío que lleva su nombre. No quiso el autor ahondar más en una vida plagada de éxitos y animó a los lectores a adentrarse en la lectura de la biografía.

Tras su amena exposición varias personas del público aderezaron el acto con preguntas y curiosidades, demostrando que la figura de David Melul, a la par que querida por los bejaranos, ha sido acogida en la mente de todos como la de un paisano más integrado dentro de la comunicad.