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La sentencia Servate o el triunfo del estado de derecho



Redacción i-bejar.com
Junio 02, 2008

bejar.biz Ramón Servate y su mujer Silvia Hernández han obtenido una clara victoria en la pugna que mantenían desde hace años con el Ayuntamiento de Béjar en contra del establecimiento del botellón en la zona del Regajo, muy cerca de su vivienda. Ramón y

La Voz de Salamanca / bejar.biz

Ramón Servate y su mujer Silvia Hernández han obtenido una clara victoria en la pugna que mantenían desde hace años con el Ayuntamiento de Béjar en contra del establecimiento del botellón en la zona del Regajo, muy cerca de su vivienda.

Ramón y Silvia pretendían simplemente poder dormir y descansar a gusto en su casa. La Juez Teresa Alonso, magistrada del Juzgado Contencioso Administrativo de Salamanca les ha dado la razón, declara no conforme a derecho la inactividad del Ayuntamiento para solucionar el problema y obliga al mismo, o sea al pueblo de Béjar a indemnizar a los Servate y a quitar el botellón de la zona del Regajo.

Hay que recordar que los Servate iniciaron su peripecia judicial contra el Ayuntamiento siendo Alcalde de Béjar el Sr. Riñones y que fue esencialmente durante su mandato cuando se ha gestado este conflicto, ya que el Ayuntamiento durante dicho periodo y tal y como reconoce la sentencia apenas hizo nada para solucionar realmente el problema.

El nuevo Consistorio ha heredado ese problema, como muchos otros, pero ha seguido sin "coger el toro por los cuernos", o sea se ha seguido haciendo botellón en el Regajo y los Servate y otros vecinos de Béjar han seguido sin poder descansar.

Pero la sentencia, que adjuntamos para que pueda ser conocida por los lectores, entra en el fondo jurídico del asunto y viene a decir que no era legítimo que el Ayuntamiento se inhibiera para solucionar el problema, porque esos vecinos y todos los demás tienen derecho a vivir tranquilamente en su propio domicilio y por lo tanto a dormir y a que no les molesten de forma reiterada.

La sentencia, recogiendo la doctrina del Constitucional y del Supremo dice que es el Ayuntamiento el que tiene que velar por que esos derechos se puedan ejercer de forma efectiva.

La sentencia toca también otro tema importante. Dice que en efecto, que los jóvenes tienen el derecho de reunión, pero que ese derecho no es el de hacer botellón y por supuesto no el de no dejar dormir al prójimo.

Hay en mi opinión otra enseñanza muy importante, que no es otra que el Ayuntamiento siempre debe cumplir y hacer cumplir la ley y que no tiene otra solución en ese y en los otros conflictos envenenados heredados de la época anterior.

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