Pasar al contenido principal

La Guardia Civil incorpora en Béjar un vehículo patrulla cardioprotegido

La Guardia Civil refuerza la seguridad sanitaria en Béjar con un vehículo patrulla equipado con desfibrilador, dentro de un despliegue de diez unidades en la provincia.

Vehículo patrulla cardioprotegido de la Guardia Civil destinado a Béjar equipado con desfibrilador DESA
Nuevo vehículo cardioprotegido de la Guardia Civil destinado a la unidad de Béjar, equipado con desfibrilador para atender emergencias cardíacas en la comarca.

La Guardia Civil de Salamanca contará a partir del próximo 15 de marzo con diez vehículos patrulla cardioprotegidos equipados con desfibriladores externos semiautomáticos (DESA), uno de los cuales estará destinado a Béjar. La medida busca mejorar la respuesta ante emergencias cardíacas, especialmente en zonas rurales donde los servicios sanitarios no están disponibles las 24 horas.

Según ha informado la Comandancia de Salamanca, estos vehículos permitirán prestar una atención asistencial básica a personas afectadas por una parada cardíaca o fibrilación coronaria hasta la llegada de los servicios sanitarios. De esta manera, los coches patrulla se convierten en desfibriladores móviles capaces de intervenir en los primeros minutos, un factor clave para aumentar las posibilidades de supervivencia.

La parada cardíaca extrahospitalaria es una de las principales causas de muerte súbita en España. Por ello, la incorporación de desfibriladores en los vehículos policiales se considera una de las medidas más eficaces para reducir el tiempo de respuesta en una emergencia vital.

Despliegue en municipios de la provincia

Los diez vehículos cardioprotegidos estarán asignados a distintas unidades de la provincia, entre ellas Béjar, Santa Marta de Tormes, Cantalapiedra, Alba de Tormes, Ciudad Rodrigo, Linares de Riofrío, Fuenteguinaldo, Vitigudino y Lumbrales. Su utilización se priorizará en zonas con numerosos municipios pequeños y dispersos, donde el acceso rápido a servicios sanitarios puede resultar más complicado.

Hasta el momento, 220 agentes de la Guardia Civil en Salamanca han sido formados en el uso de estos dispositivos, lo que permite que las patrullas puedan actuar con rapidez ante una parada cardiorrespiratoria. Los desfibriladores instalados en los vehículos son portátiles y sencillos de manejar, y pueden utilizarse tanto en adultos como en pacientes pediátricos.

La implantación de estos vehículos se enmarca en iniciativas vinculadas al reto demográfico y la prevención de la salud, reforzando la seguridad en áreas rurales de la provincia, entre ellas la comarca de Béjar.

Contenido patrocinado

Residencia Mamá Margarita, Béjar