Comprar Mascarillas Béjar

De pregones



Redacción i-bejar.com
Febrero 09, 2008

Trajo el Bolsín Taurino un pregonero de postín, nada menos que el Portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, que tuvo una actuación, yo diría que buena, pues nadie puede negar que el tema lo había trabajado, y que lo hizo con conocimiento del

José Luis Sánchez-Tosal / Trajo el Bolsín Taurino un pregonero de postín, nada menos que el Portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Senado, que tuvo una actuación, yo diría que buena, pues nadie puede negar que el tema lo había trabajado, y que lo hizo con conocimiento del mundo taurino, y con agrado dada su afición.


No obstante, encuentro dos peros a su pregón, pues aunque el carnaval es para evadirse, no por eso dejan de aparecer los temas sociales, como aparecieron al hablar de él, y menos al venir de la mano de un político de los de arriba. El primer pero, y el mayor para mí, fue que después de una descripción, hecha con precisión real y belleza literaria, de aquella España ya tan lejana, pero tan cercana para los que la vivimos en sus últimos tiempos, aquella de la postguerra, acto seguido de su descripción nos dijo: "ahora que ya ni se pasa hambre, ni frío". Pues no don Pío, todos no, pues según estudios en España viven ocho millones de pobres y el dos por ciento de la población es aun analfabeta y tenemos como un millón y medio de personas con ingresos inferiores a veinte mil pesetas al mes, y seis millones y medio con menos de cuarenta mil. Lo dicho don Pío, todos no.


Mi segundo pero es que tampoco todas las fiestas de toros ya son válidas, es decir, los toros lanceados y los dardeados, a mi entender poco tienen que ver con un espectáculo taurino digno, y que son aceptados por Vd., e invalidado por cualquier sensibilidad normal.


Don Pío fue presentado y avalado por nuestro ex alcalde Miguel Cid, de quien le vinieron toda clase de alabanzas cosa que en principio es buena tal como está el patio, pues rompe esa separación radical que solo suele existir entre los políticos y no entre la sociedad. Resaltó su labor en el Senado, y dijo que lo había revitalizado llevando a Zapatero a discutir allí asuntos. Pues bien, el trasladar allí al primer espada de la otra cámara le puede dar más relumbrancia, pero esto no le libra al Senado de ser una cámara de la que no sabemos muy bien sus contenidos, ni casi el para qué de su existencia, y no deja aun de ser un lugar donde van a parar muchos políticos que no se sabe dónde situarlos, o lo que es peor sirve de retiro a los perseguidos por fraudes. Lo cual sin mermar sus buenos quehaceres, don Pío, no por esto deja de ser así, y la reforma que se necesitaría hacer en el Senado para que fuera una Cámara práctica está aun por acometer.


* * * * *


Después vino lo que se entiende por el Pregón Mayor y con él y a él Juan y Medio, estrella televisiva, que como tal actuó, y como tal se le recibió. Pues a Plaza llena, y sin tener nada que aplaudir, más que el haber llamado a nuestro Alcalde "medio persona" fue aclamado, vitoreado, con tanta fuerza como sin razón se suele hacer sobre las estrellas mediáticas, pues aun no había actuado.


Pregonó un poco más tarde en el Teatro, lo hizo con soltura y desenfado, lo hizo con algún nivel de información sobre nuestras fiestas, y lo hizo, como se hace las cosas televisivas, vistosas, rápidas y con poca profundidad, olvidándose del trabajo de haber preparado lo que se entiende por un pregón, y salvándolo bastándose de sus tablas escénicas. Salió una "faena de aliño", con gracia y vistosidad, con tanta gracia y vistosidad como falta de profundidad.


Si este tipo de pregones, o estas personalidades televisivas son mejores para el público, que lo que se entiende por un pregonero tipo no lo sé, lo que sí sé es que no es ni mucho menos el pregón de un Santiago Amón. Ahora, si son más rentables al poder, y más divertidos para el público eso ya es otra historia.


Y del éxito del fracaso


Si hay hoy día algo dificultoso es tratar de mostrar la Verdad, y lo que es peor no hay en la mayoría de los casos más verdad que la que muestran los medios. Pues bien, cuál habrá sido el clamor, contra lo que parecía una tomadura de pelo, o una estafa, o todo junto, en este Carnaval de cabras asustadas, que la información ha dejado de cumplir con su deber, y se ha puesto a hacer eco de las voces del pueblo, contra este desaguisado, que ha sido el mal intento del Carnaval del Toro. Es decir, ha sido tal el fracaso, que lo convierte en un éxito, pues rompe el triunfalismo con el que desde los medios se despachan siempre todas las fiestas masivas.


La fórmula de la privatización del Carnaval, es decir, desentenderse de toda su organización, de aquellos a quienes se pone en los cargos para ejercitarla traspasándole su labor a otros, previo pago, y sin dejar, claro está, de cobrar ellos, pues como que no ha funcionado. ¿Por qué? Pues no sabemos si por desidia en el control (pero si hay que estar controlando, a lo mejor es más fácil ejercer uno), o por confianza excesiva en la fórmula, o sea, a fuerza de decir "esto hay que privatizarlo" se termina creyendo en la fórmula a ciegas, y ya ven los resultados. O simplemente, que la economía del Ayuntamiento, ya no está para ningún gasto más, ni tan siquiera para toros en Carnaval, y se ven forzados a coger la tarifa mínima que ofrece la empresa para su organización. Y nos ha pasado lo que a aquel estudiante, que comprando un bocadillo de calamares eligió el de 10 pesetas, y cuando al abrir el bollo y no ver más que pan qué cara pondría, que al vérsela el camarero le explicó, "es que en los de ese precio solo entra el agujero del calamar". Bueno pues eso, aquí solo entraron las sombras de los toros hasta el martes de tarde, cuando ya todo había rebasado todo, lo ético y lo legal, pues vinieron recién herrados anunciando años pasados, y desde la quizá fórmula antigua de comprarlos, o a través de la presión a la empresa, o poniendo más dinero del apalabrado, fue como se trató de mitigar el escándalo de todo el Carnaval del Toro de 2008. Ahora ya solo falta por ver cómo y con quien seguirá estando la información si con los estafados, o con los inhibidos de la obligación de hacerle unos carnavales decentes. ¿Y durante cuánto tiempo?


Publicado en www.ciudadrodrigo.net

Temas: