El hombre subido a una grúa en Salamanca desiste y se baja durante la madrugada

Redacción i-bejar.com
Agosto 10, 2008

El hombre de unos 40 años, que permanecía subido a una grúa en Salamanca desde la noche del pasado viernes, desistió hoy de sus intenciones y decidió bajarse durante la madrugada de una altura que era similar a la de un edificio de diez pisos. - Noticias

La Voz de Salamanca (Europa Press) / El hombre de unos 40 años, que permanecía subido a una grúa en Salamanca desde la noche del pasado viernes, desistió hoy de sus intenciones y decidió bajarse durante la madrugada de una altura que era similar a la de un edificio de diez pisos.

El individuo, de nombre Fernando y natural de Salamanca, amenazó durante las horas previas con mantenerse en lo alto hasta que pudiese hablar con el juez del caso que mandó encarcelar a su hijo en la prisión de Topas (Salamanca).

En las horas del suceso, tan sólo descendió hasta la mitad de la altura de la grúa para dialogar a media mañana con los medios de comunicación y explicar el motivo de la protesta, el encarcelamiento de su hijo, de 19 años, detenido el viernes en su trabajo y que ha ingresado en la prisión salmantina de Topas por una condena de tres meses, que él considera «injusta».

Fernando, que se negó a comer y que tuvo que realizar sus necesidades fisiológicas desde lo alto, explicó que esta condena se debe a un enfrentamiento que su hijo mantuvo con su novia y asegura que no tendría que haber ingresado en prisión porque considera que si en lugar de detenerle el viernes se hubiera hecho otro día no pasaría encerrado el fin de semana, algo que según él hará que salga «mucho peor» de lo que ha entrado.

Desde lo alto comunicó en varias ocasiones que se mantendría arriba y que no quería ninguna ayuda. «Prefiero seguir aquí en la torre porque si bajo mato al juez», dijo el individuo, quien también insultó al magistrado.

Hasta el lugar se desplazaron sus familiares para pedir que desistiese de su protesta, incluso reclamaron que lo hiciese por sus hijos, aunque se negó hasta la pasada madrugada a bajar de la grúa, utilizada para la rehabilitación de un edificio de dos plantas.

Uno de los momentos de mayor tensión fue cuando, en torno a las 14 horas, llegó una mujer de unos treinta años en un evidente avanzado estado de gestación solicitaba entre llantos a Fernando que cambiase de opinión y bajase de nuevo al suelo. Por la tarde, esta misma persona tuvo que ser atendida por sanitarios y, posteriormente, trasladada hasta el Complejo Hospitalario de Salamanca.

También, pasadas las 18.20 horas, aparecieron familiares, que le pretendieron acercar alimentos, pero el hombre se negó a acercarse y las otras personas, que intentaron subir, no pudieron hacerlo.

El padre del joven encarcelado se subió a la grúa, ubicada a la altura del número 86 de la calle San Pablo, sobre la 1.00 horas del viernes sin ningún tipo de víveres y sin ropa de abrigo para por la noche, y reivindicó hablar con el juez del caso de su hijo.

Durante este tiempo amenazó con tirarse si alguien le intentaba bajar de la grúa, por lo que hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Local, Cuerpo Nacional de Policía y una UVI móvil.

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