La Diputación de Salamanca ha firmado una nueva operación de tesorería con Unicaja Banco por valor de hasta 36 millones de euros, destinados a anticipar a los ayuntamientos de la provincia la recaudación prevista de sus tributos para 2026. Este acuerdo se materializa en una cuenta de crédito gestionada a través del Organismo Autónomo de Recaudación y Gestión Tributaria (REGTSA), y afecta a más de 850.000 recibos domiciliados.
El objetivo principal es garantizar que las entidades locales dispongan de liquidez desde el inicio del año para afrontar sus compromisos económicos, independientemente del calendario de cobro de impuestos. La primera disposición contemplada en esta operación alcanza los 18 millones de euros, correspondientes al primer cuatrimestre del año.
El acto de firma del acuerdo contó con la presencia del presidente de la Diputación, Javier Iglesias, quien destacó que “es un servicio más que la Diputación pone al servicio de todos los ayuntamientos para facilitar su gestión”, subrayando el compromiso de la institución con el desarrollo local. Estuvo acompañado por el diputado de Economía y Hacienda, Marcos Iglesias.
Por parte de Unicaja asistieron Carlos Martín-Forero, director territorial de Banca de Empresas Centro y Expansión; Manuel Rubio, director territorial Noroeste; y Cristina Sánchez, gestora de Negocio Institucional de Castilla y León. Martín-Forero recalcó que “nuestro objetivo es acompañar a los ayuntamientos, aportándoles soluciones financieras que les ayuden en su día a día y que contribuyan a reforzar su estabilidad”.
El acuerdo establece que REGTSA deberá reembolsar las cantidades anticipadas antes del 31 de diciembre de 2026, fecha en la que se abrirá una nueva licitación. Esta fórmula de tesorería ha demostrado su eficacia en los últimos años, con un aumento progresivo de los anticipos, que han pasado de 46 millones en 2020 a más de 56,3 millones en 2025.
