Vuelta a España 2005: Mancebo intentó imitar a Heras

Redacción i-bejar.com
Septiembre 15, 2005

Se sabía que la etapa de hoy entre El Espinar y la Granja de San Ildefonso, con sus dos ascensiones al Alto de Navacerrada, iba a ser una jornada propicia para las trampas y las emboscadas. Nadie estaba tranquilo en la salida y es que hasta el apuntador sabía que la de hoy iba a ser de esas jornadas movidas y nerviosas.


Y lo fue. Los primeros ataques se produjeron apenas sobrepasada la pancarta de kilómetro cero. Evidentemente, no fructificaron, pero la carrera se volvió loca. En cabeza, los Liberty, veían como uno tras otro, decenas de corredores les adelantaban como obuses en busca del infinito, que es más o menos donde estaba todavía San Ildefonso.


Poco a poco, ataque tras ataque, se fue formando un grupo de escapados que llegó a tener hasta 24 escapados. De ahí unos fueron alcanzados, otros saltaron por delante… pasó de todo y durante toda la jornada.


Siempre había mucha presencia del Illes Balears en las escapadas. Los de Eusebio Unzúe parecían querer utilizar la misma táctica que los de Manolo Sáiz en la jornada de Pajares. Claro que hacerlo sólo tres días después no se antoja la mejor idea. Pero, por otro lado, quizá el terreno de la jornada de hoy era incluso más propicio para una táctica así que el de la mojada Colladiella.


El caso es que Mancebo reventó la carrera en el último puerto, pero al abulense no se le pueden pedir demostraciones como las de Roberto Heras. Y no se le pueden pedir, no porque su calidad no dé para más, sino más bien al contrario. No se le pueden pedir porque Mancebo, no lo olvidemos, lleva una temporada que medio pelotón no podría aguantar y, tampoco lo olvidemos, hace apenas un mes que se estaba partiendo el pecho por conseguir una carísima cuarta plaza en el Tour.


Aún así, obligó a Heras a quedarse en un grupo con Marcos Serrano como único compañero. Pero el bueno de Marcos Serrano suficiente tenía con seguir el ritmo de su líder, y es que los Liberty llevan una Vuelta de ‘sobresaliente’ que va a pasar factura a más de uno en esta tercera semana.


Por delante, ajeno a todo ello, circulaba Carlos García Quesada, en busca de su primera gran victoria en la Vuelta. Y lo consiguió. Arriesgó en la bajada y el carrera le dio el merecido premio a un ciclista que ha sido uno de los grandes animadores de la misma.


En la genera, pese a las diferencias conseguidas, todos siguen en los mismo puestos. Mañana, en Ávila, muchos más nervios, y es que el podio de la Castellana ya casi se toca con la punta de los dedos.