Vuelta a España 2005: Denis Menchov se acerca un poco más a la victoria final

Redacción i-bejar.com
Septiembre 06, 2005

La etapa de hoy, igual que la de ayer, ha sido vibrante. No han defraudado las dos jornadas pirenaicas, en las que los grandes favoritos de cara a la general final han destapado el frasco de las esencias y han dado lo mejor de cada uno de ellos, si bien en el día de hoy la victoria ha sido para uno de esos llamados ‘outsiders’ como Roberto Laiseka, que se ha apuntado su tercera victoria de etapa en la Vuelta a España.


La batalla se ha planteado en el último puerto. Antes, como era de esperar, se ha permitido una larga fuga que ha transitado siempre con menos de cinco minutos sobre un pelotón que ha calculado muy bien su tempo para dar caza a los escapados en el comienzo mismo de la subida a Cerler.


Ya en ese tramo final, una subida de 11,6 kilómetros, se han quedado sólos los grandes, los llamados a conseguir meterse en el podio de Madrid de esta Vuelta a España, aunque llevaban consigo a un convidado de piedra como Roberto Laiseka. El vasco no daba buenas sensaciones. Lo intentó y fue cazado. Después, en cada cambio de ritmo, perdía terreno. Después de cruzar la meta reconocería que fue debido a “una pequeña pajarita de la que me pude recuperar”.


Roberto Heras, por su parte, llevaba soldado a la rueda el maillot dorado de Denis Menchov. El bejarano estaba en su terreno y debía intentar rebajar algunos segundos de la ventaja que le separa del ruso, pero pese que el de Liberty lo intentó, el jefe de filas de Rabobank dio muestras de una insultante solidez y no perdió comba en ningún momento.


Muy fuerte le debió de ver Heras, que ni tan siquiera volvió a intentar marcharse. El que sí lo hizo fue Sastre, pero Mancebo no estaba dispuesto a que el abulense le descartara de la lucha por esa tercera plaza que puede rematar una extraordinaria temporada para el de Illes Balears.


Después de que Sastre fuera llamado al orden, el que volvería a intentarlo, y esta vez sí con éxito, fue Roberto Laiseka. Todos se miraban. El único que podía haber saltado porque no está en la pomada directa de la lucha por la general es el Comunitat Valenciana Carlos García Quesada, pero se quedó ahí. Agazapado a rueda de los demás. Y claro, cuando pasan esas cosas el ciclismo se convierte en una ciencia matemática en la que dos y dos siempre son cuatro. O, lo que es lo mismo, en la que el corredor que a falta de un kilómetro para meta tiene cerca de 20 segundos acaba ganando la etapa.


Heras esprintó por el segundo puesto. Más bien por conseguir picarle algún segundo a Menchov, pero pese a que sí consiguió sacar de rueda al ruso, Mancebo se quedó intercalado entre ambos, permitiendo que todo el grupo de favoritos entrara en meta con el mismo tiempo.


Mañana, jornada de descanso. Después de eso las cosas deberían de precipitarse. La primera opción es la del Santuario de la Bien Aparecida, pero será difícil que allí se produzcan diferencias. Heras se tendrá que jugar sus cartas en los míticos Lagos de Covadonga y Pajares. Allí deberá recuperar el tiempo perdido y, no se olvide nadie, alcanzar una renta suficiente como para afrontar con garantías esa última crono de 38,9 kilómetros entre Guadalajara y Alcalá de Henares en la que Menchov debería de conseguir un mejor puesto que Heras.