Impresionante resultado de Eusebio Sánchez en la Sur Les Traces Des Ducs de Savoie

Redacción i-bejar.com
Septiembre 01, 2009

El bejarano del Aventur Béjar finalízó la prueba en la cuadragesimo primera posición. Más de un millar de atletas participaron en esta durisima prueba

Eusebio SánchezEl bejarano Eusebio Sánchez no solo ha completado el trazado completo de la "Sur Les Traces Des Ducs de Savoie - TDS 2009", una de las tres pruebas del Ultra Trail du Mont Blanc, disputadas durante este fin de semana entre los Alpes franceses, italianos y suizos, sino que ha finalizado en una más que meritoria 41ª posición de la general y 23ª en su categoría , con un tiempo invertido de 18:06:44.

El propio Eusebio Sánchez nos narra sus experiencias durante la prueba.

Tomamos la salida casi un millar de participantes, pero sólo terminamos dentro del horario previsto por la organización 480, menos de la mitad. Los franceses son muy escrupulosos con la aplicación del reglamento y dejaron fuera de control a muchos trailers, otros tuvieron que abandonar como consecuencia de los problemas asociados a este tipo de carreras, molestias estomacales, lesiones, ampollas, etc.

De las tres pruebas organizadas por el Ultra Trail du Mont Blanc, TDS 2009 era la que a priori presentaba el trazado técnicamente más alpino, atravesando de norte a sur el Macizo Montañoso del Mont Blanc, en un recorrido de 106 kilómetros y un desnivel acumulado en ascenso de 6600 metros y en descenso de 6500 metros. Para poder participar en la TDS 2009, la organización solicitaba haber obtenido en 2008/2009 un mínimo de tres puntos en las pruebas clasificatorias. En mi caso, acredité los puntos gracias a haber terminado satisfactoriamente la CCC 2008 y la Travessera Integral de los Picos de Europa 2009. Con todos estos ingredientes y después de haber entrenado duro los meses previos al Ultra Trail, con salidas largas de hasta 80 kilómetros por Gredos y nuestros montes, el jueves 27 llegaba a Chamonix (Francia), con el objetivo de "Terminar el Ultra Trail, dando lo que pudiera y echando el resto".

El ambiente que se respira en Chamonix los días de la carrera es impresionante. Tres países en la organización, más de mil trescientos voluntarios, cuatro mil participantes y el patrocinio de grandes marcas comerciales como THE NORTH FACE, GARMIN, etc. no pasan desapercibidos. Pasear durante estos días por Chamonix, es ver un constante circular de corredores procedentes de los cincos continentes, espectáculos callejeros, stand de las principales marcas comerciales y lo más impresionante, un PÚBLICO que pone al corredor la carne de gallina!!!. Daba lo mismo que estuviera amaneciendo, anocheciendo o que fueran las cuatro de la madrugada, en los avituallamientos siempre había público animándote, cuando pasas, hacen sonar las típicas campanas que lleva el ganado en Los Alpes (las de los dibujos de Heidi), a la vez que leían mi nombre del dorsal y gritaban "Allez Euseebió, bravo". (Había veces que no aguantaba la risa, me han llamado de todas las formas habidas y por haber, para los franceses y suizos es muy complicado pronunciar Eusebio, no tanto para los italianos).

Eusebio SánchezEn lo deportivo, la carrera congregó el Sábado 29 de Agosto, a las 5:00 de la madrugada, en la línea de salida de Chamonix, a casi un millar de participantes. Para evitar los tapones y aglomeraciones del principio, me situé en primera línea de salida. Se salió muy rápido, era el principio, había muchas piernas, pero no quise dejarme arrastrar por la euforia colectiva y preferí ir regulando, aunque sin perder de vista la estela que delante iban dejando las luces de los frontales de los primeros. Fui toda la carrera comiendo y bebiendo regularmente. Para acabar un ultra, es prioritario ir pendiente de ti, no puedes descuidar el organismo, son muchas horas, tienes que nutrirte, hidratarte, prevenir la aparición de ampollas, de rozaduras, protegerte del frío, del calor. Desde el principio marqué un ritmo constante y al trote, el que sabía que podría aguantar durante toda la carrera, sin preocuparme a quién tenía por delante o quién venía por detrás. Por cierto, me fui de España sin bastones, gracias que pude comprar unos ultraligeros en Chamonix, porque estos desniveles sin el apoyo de los bastones hubieran sido un calvario. Las subidas hasta los "Col" (Collados), son muy escarpadas, en algunos casos, del tirón tuvimos que sobrepasar desniveles superiores a los 1600 metros de ascenso acumulado, en tan sólo 6 kilómetros. En estas zonas, el terreno se pone muy escarpado, en algunos pasos para progresar tienes que usar las manos y la velocidad media empieza a disminuir. Con estos subidones y en esta carrera, si quieres bajar de las 20 horas, te ves obligado a tener que correr en todos los llanos, bajadas y subidas tendidas, para subir la media.

La mayor parte del recorrido la hice junto a un francés, un italiano y un británico. Mi nivel de inglés continua siendo el de siempre, uno de ellos me preguntó cuantos kilómetros quedaban hasta el siguiente avituallamiento y yo le respondí que el vuelo de vuelta a Madrid lo tenía el lunes, jajajajaja. Por desgracia, unos kilómetros antes del avituallamiento del "Col del Pequeño San Bernardo", cuando la noche estaba al caer, unas molestias estomacales me distanciaron de esta grupeta (Muy majos, aunque no nos entendiéramos), quedándome triste y sólo por los Alpes. Por fortuna, un par de vasos de té calentito, que me bebí en el avituallamiento me reconstruyeron el estómago y pude continuar la marcha en buenas condiciones. Aunque un poco "acojonado", porque durante más de dos horas estuve trotando en solitario, de noche y sin ningún frontal a la vista por delante, ni por detrás. Al paso del pueblo italiano de Thule, sabía que faltaba poco, por lo que decidí echar el resto hasta meta, ganando ocho posiciones y sobrepasando a algunos de los que habían sido mis incondicionales compañeros de viaje durante muchos kilómetros del ultra.

El trazado de la carrera fue impresionante. Más de la mitad del recorrido transitaba por paisajes de alta montaña, las pedreras, los caminos y los pasos estrechos dejaron claro que estábamos atravesando de norte a sur el Macizo Montañoso del Mont Blanc.

Climatológicamente ha sido una carrera irregular. Tuvimos para elegir, dependiendo del lugar y la hora del día, niebla, frío, temperaturas de más de treinta grados y mucha humedad.