Sotoserrano: Una matanza multitudinaria



Redacción i-bejar.com
Febrero 06, 2005

Las calquesas y los banastos en la plaza de Sotoserrano anunciaban temprano que la jornada iba a ser de matanza. Estos son dos elementos tradicionales, históricamente utilizados por los vecinos del municipio.


Cada pueblo tiene sus costumbres y la matanza es diferente en cada uno de los lugares en los que se celebra, por mucho que se pueda pensar que sacrificar a un puerco sea "igual en todos los sitios". Cada uno tiene sus singularidades, aunque el último fin siempre es suministrar provisiones a las familias para una buena parte del año.


En los últimos tiempos, el recuerdo de la costumbre se ha convertido en fiesta y la de Sotoserrano fue de las más multitudinarias. Allí no se emplean helechos o heno para chumascar , se usa la calquesa , un arbusto parecido a la jara que arde como si de teas se tratase. Y el sacrificio y despiece del cerdo se realiza sobre banastos , que eran uno de los elementos mas usados para acarrear aceitunas o cerezas en el pasado.



Organizador


El ayuntamiento fue, junto a las empresas chacineras de la localidad, el organizador de esta cita que arrastró a un gran número de visitantes, los cuales ocuparon la totalidad de las casas de turismo rural.


 Los vecinos, con el recuerdo de la matanza fresco en su memoria, presenciaron el sacrificio con menor avidez que la que despertó entre los visitantes, quienes, cámara en ristre, se agolpaban al lado de los matarifes. El cerdo, cedido para la ocasión por las chacineras mencionadas, pesó algo más de 19 arrobas, 220 kilogramos. Todo el mundo pudo disfrutar de la degustación de productos típicos de la zona y el ayuntamiento no reparó en gastos a la hora de agasajar a los visitantes con aguardiente y vino de la zona para regar los dulces que se repartieron a primera hora, antes del sacrificio.


Por evidentes cuestiones sanitarias, la carne del cerdo sacrificado no se puede degustar el mismo día. Pero el consistorio y la empresa de embutidos y jamones Marcos y El Charro dispusieron de más de 400 kilos de carne de cerdo y otros alimentos de la matanza para agasajar a los visitantes y vecinos del municipio en la multitudinaria comida que se celebró en la plaza.