En 2005, ante el comienzo de las obras de urbanización de un tercer polígono agroalimentario, el PSOE advirtió ya que la depuradora limpiaba 5.800 metros cúbicos diarios de aguas residuales y que su capacidad total, 6.000 metros cúbicos diarios, se vería desbordada.
La Junta de Castilla y León rechazó en marzo de 2006 aprobar una Proposición No de Ley (PNL), presentada por la procuradora salmantina Ana Muñoz-De la Peña, en la que se instaba al Ejecutivo Regional a firmar un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Guijuelo para construir una nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) en la villa chacinera, habida cuenta de que la actual depuradora estaba al borde de su capacidad y, a mayores, se estaba construyendo un tercer polígono agroalimentario, que ocuparía 160.000 metros cuadrados, y donde se instalarían una empresa de fundición de grasas animales, parte del matadero y nuevas industrias cárnicas.
Los socialistas denuncian ahora que el nuevo equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Guijuelo, del PP y Unidad Regionalista, no ha realizado seguimiento alguno del Plan de Control de Vertidos Industriales iniciado por el anterior equipo de Gobierno, del PSOE, con la empresa Aqualia.
De esta forma el pantano de Santa Teresa lleva cinco días recibiendo agua sucia y kilos de grasas.En opinión del PSOE de Guijuelo, las declaraciones realizadas por el Alcalde de Guijuelo, Julián Ramos, en la que afirma dar un ultimátum a Aqualia, “no son sino una pose mediática para aparentar firmeza y eludir sus responsabilidades, al igual que el responsable del área, Juan Pedro Martín Arroyo, quien aparece de vez en cuando en prensa regocijándose de los logros conseguidos y las exigencias hacia la Confederación Hidrografica del Duero, con una amnesia total sobre sus responsabilidades con respecto a sanciones, y el control de vertidos”, aseguran desde el PSOE.
