El Cabaco: Los jóvenes vuelven a vivir el ancestral festejo de los mozos



Redacción i-bejar.com
Diciembre 27, 2004

El origen de la fiesta de los mozos, La Robla, según algunos, se pierde en el antiguo pasado en el que tuvo su génesis. El nacimiento de esta ancestral fiesta es tan antiguo que ni los más mayores de El Cabaco lo recuerdan, aunque sí haberla celebrado desde siempre, así como sus abuelos y bisabuelos.


Sólo el alcalde de la localidad, Cesáreo Sendín, se atreve a precisar vagamente, tras escudriñar los archivos y documentos municipales, el origen de la fiesta de los mozos y datarla en "más de 300 años".


Esta fue una fiesta en la que sólo participaban los hombres, pero hace dos décadas que las mujeres toman parte de forma activa en casi todas las actividades. Sólo en la salida a rondar, por razones obvias, no participan y son los mozos los que comienzan los festejos con la salida nocturna el mismo día de Navidad. Al día siguiente, por la mañana, los mozos se dividen, unos van a cortar el Roble y otros a pedir el aguinaldo por las casas del pueblo con el que luego preparar las viandas para la fiesta.


La corta del roble es una reminiscencia de la antigua celebración. Antaño se costeaban la fiesta con el producto de la venta de la madera (La Robla) y así se calentaban los fogones. Las comidas se realizaban en las casas de los alcaldes mozos y sus madres eran las encargadas de guisar. En la actualidad es en un restaurante de la localidad donde tiene lugar la celebración.