La Alberca: El ofertorio a la Asunción reúne a miles de personas en la plaza Mayor

Redacción i-bejar.com
Agosto 16, 2004

La magnitud del Diagosto, el día grande de las fiestas patronales albercanas, podría describirse atendiendo a sus cifras: miles de visitantes, número de participantes y tamborileros. Pero, limitar el día de las honras a la patrona, la Virgen de la Asunción, al ámbito cuantitativo restringiría, sin duda, la importancia cultural de una celebración religiosa que está dotada de algunos de los elementos más populares y ancestrales de las celebraciones de la provincia.


La jornada comienza con la reunión de autoridades, cofrades, mayordomos, grupos de bailes y danzas, regentados por los tamborileros, en la iglesia, para la celebración eucarística. Tras la cual, y por riguroso orden jerárquico y durante su ofertorio, se trasladan a la plaza para vivir el momento más álgido de las fiestas, el ofertorio a la Virgen de la Asunción. La comitiva sale de la iglesia presidida por trece estandartes. La escasez de visitantes que ha caracterizado el verano serrano, no se dio ayer en La Alberca, que vivió de forma intensa el día grande de la patrona, en el que las serranas portaron de nuevo el singular traje de vistas, uno de los atuendos tradicionales y territoriales más antiguos de Europa. Los atavíos, centenarios en muchos de los casos, con sus abalorios, más antiguos aún que la vestimenta misma, fueron poblando desde primera hora de la mañana las calles de la localidad, siendo parados a cada paso por los turistas deseosos por llevarse un recuerdo fotográfico de tan peculiar atuendo.


Con la llegada a la plaza de la comitiva y de la imagen de la Virgen tienen lugar las diferentes ofrendas, entre la que cabe destacar la del pan, antes bendito en la iglesia. En ediciones pasadas, en este acto se realizaba una dedicatoria en la que se ensalzan los valores de la patrona, con la plaza en silencio, algo que faltó en la presente edición.


El espectáculo en el que se convierte esta parte de la eucaristía es seguido por cientos de turistas llegados de todas partes del mundo. Miles de personas se dieron cita en la plaza para asistir al ofertorio y a las danzas típicas de los pequeños, dirigidas por Leopoldo Hernández, más conocido por Poldo .


Los actos concluyen con el trenzado en el baile del ramo, con las 14 tiras de seda que penden de un arco formado por gruesas ramas de roble, engalanado con diversos adornos y flores. Las celebraciones de hoy acogen otro de los momentos importantes del programa y de las tradiciones de la fiesta: la representación en el solano bajero del auto sacramental de la loa, que será a las 12 horas.


Foto: Santiago Nieto