La Alberca: El bien vence al mal en la aclamada representación teatral de la loa



Redacción i-bejar.com
Agosto 17, 2004

La representación del auto sacramental de la loa de La Alberca congrega cada año a un mayor número de interesados y devotos de la cultura tradicional serrana y albercana. Ayer tenía lugar, con una gran cobertura mediática, la puesta en escena de esta ancestral representación teatral, que ha servido durante varias generaciones para honrar a la Virgen de la Asunción.


Miles de visitantes y vecinos de la localidad asistieron, como cada año, en el Solano Bajero, a la sombra de la iglesia parroquial, a la representación de Cateja Teatro, que viene escenificando desde hace más de 20 años esta obra semilitúrgica en la que "el bien triunfa sobre el mal, el cielo sobre el infierno, los ángeles sobre el diablo". Son precisamente estos últimos los protagonistas de esta historia puesta en escena con la plaza del solano como escenario.



ACTORES Los actores de Cateja Teatro y los miembros de la organización se esmeran con la puesta en escena. Uno de los principales momentos de la representación, al menos uno de los más esperados por su espectacularidad, es el descenso de Lucifer entre un atronador sonido procedente de los efectos pirotécnicos de la serpiente cornuda y diabólica, o dragón de 7 cabezas, a cuyos lomos cabalga el diablo, encarnado en Isidro Luengo, el actor que interpreta el malvado personaje.


El pastor y los vecinos de La Alberca, los siete pecados capitales y los ángeles benefactores, encarnados por otros tantos niños, completan el reparto del antiquísimo auto sacramental. El pastor hace las veces de narrador y pone en antecedentes a los espectadores sobre la representación de la loa a la Virgen de la Asunción.


"Vecinos y moradores, acudid con alegría que triunfante subió hoy a los cielos María". La acción comienza precisamente con el descenso del diablo, entre el olor y el humo de la pólvora, a lomos de la mencionada serpiente, con la intención de infundir el miedo en los presentes, hasta que llega el bien, representado por un ángel, y vence al mal, haciendo huir a Lucifer y su séquito de la escena.


La obra, representada año tras año, es seguida por miles de albercanos y visitantes, que aplauden la interpretación de los actores de la localidad, de poco más de media hora de duración y que marca la jornada festiva. Sin duda, son el Diagosto y la loa los ejes sobre los que gira la tradición y la devoción de las fiestas de La Alberca, siendo ésta la razón del éxito de público que asiste a las celebraciones


Los actores han sido siempre vecinos de La Alberca. Ahora Cateja es la encargada de la representación; sus componentes han mantenido la tradición y la han revitalizado. El pueblo recuerda como memorables las actuaciones de algunos intérpretes que a lo largo de los años han representado los papeles: Pablo Caetano, Manuel Gómez, Manuelín Bovilla o Antonio, Susines , así como Angel Barés, Isidro Luengo, y sus hermanos Miguel Angel y José Fernando haciendo el papel de demonios.


El origen del texto es desconocido y fue recuperado en el siglo XX


El origen del texto de la loa que se representa en La Alberca es desconocido, ya que a mediados del siglo XX fue recuperado por diversos estudiosos.



No existe un documento que pueda datar la obra, pero muchos la sitúan dentro de la corriente barroca y medieval del teatro popular religioso. Así lo indican algunas características, como su vinculación con las representaciones religiosas, que el escenario sea al aire libre y, como en el teatro medieval, la contraposición del bien y el mal como eje central de la escenificación.



Algunos de los actores que encarnaron al entrañable pastor fueron el tío Poli, el tío Marcial, Roque y Pedro. En la actualidad, ese papel ha sido desempeñado por Miguel Angel, Rodri y Ramón, entre otros vecinos albercanos.


Foto: Santiago Nieto