En pleno otoño, el Ayuntamiento de Béjar recuerda la prohibición de varear castaños para proteger el arbolado y evitar daños en este patrimonio natural.
Con el otoño ya asentado, los castañares de Béjar y su entorno se convierten en uno de los grandes atractivos naturales de la comarca. Espacios emblemáticos como El Castañar, situado a escasos minutos del casco urbano, acogen a numerosos visitantes y vecinos que aprovechan esta época para recolectar castañas, una tradición profundamente arraigada en la zona.
En este contexto, el Ayuntamiento de Béjar, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, ha emitido un bando municipal para recordar a la ciudadanía que está terminantemente prohibido varear los árboles como método de recolección de castañas y otros frutos de otoño. La medida, basada en la ordenanza municipal sobre convivencia y prevención de actuaciones antisociales, considera infracción grave cualquier daño al arbolado.
Solo está permitida la recogida de frutos caídos al suelo, y bajo ninguna circunstancia se podrá acceder a fincas privadas sin autorización para recolectar. El alcalde de Béjar, Antonio Cámara López, ha hecho un llamamiento al respeto por el entorno natural y ha insistido en la necesidad de proteger un patrimonio que forma parte de la identidad local.
El entorno natural de Béjar conserva castaños centenarios de gran valor, la conservación de estos árboles no solo tiene una función ecológica, sino también cultural y turística, al ser parte fundamental del paisaje otoñal bejarano.
Desde el consistorio se hace un llamamiento a la responsabilidad ciudadana para garantizar que la campaña de recolección se desarrolle de manera sostenible, sin comprometer la salud del arbolado ni el acceso respetuoso a los espacios naturales.
