Hasta el 10 de agosto se puede visitar en el Casino Obrero de Béjar la muestra “A mi querida hermana Mari”, un recorrido íntimo entre pintura y poesía.
La ciudad de Béjar acoge en estos días los últimos compases de la exposición “A mi querida hermana Mari”, del artista Fernando Sánchez, que puede visitarse hasta el próximo 10 de agosto en el Ateneo Cultural del Casino Obrero. La muestra permanece abierta en horario de 17:00 a 21:00 horas, y se presenta como una propuesta singular en la que convergen la pintura, la poesía y la memoria personal.
La exposición, de carácter íntimo y emocional, rinde homenaje a Mari, hermana del artista, figura clave en su vida y fuente de inspiración en su desarrollo emocional. Este vínculo se materializa en un recorrido visual cargado de sensibilidad, que convierte cada obra en una forma de gratitud fraternal y de homenaje a los afectos que nos forman.
La elección de Béjar como lugar para esta muestra no es casual. La ciudad, ligada a la infancia de Sánchez y a su historia familiar —su padre nació aquí, y su abuelo y su tío fueron maestros de escuela—, representa un espacio de reconexión emocional para el autor, que regresa ahora como creador a un entorno lleno de recuerdos.
Además de su contenido biográfico, la exposición propone una original mirada sobre los primeros años de vida de Pablo Picasso en Málaga, una etapa poco explorada de la vida del genio malagueño. Las obras de Fernando Sánchez no sólo evocan esa época, sino que establecen un diálogo con el universo picassiano desde temáticas como el flamenco, la poesía y el arte como expresión cultural.
Uno de los elementos más destacados de la exposición es la colaboración con la poetisa italiana Laura Viele, quien ha escrito un poema para cada una de las obras, interpretando en palabras la emoción contenida en cada pintura. Este binomio de texto e imagen potencia la dimensión poética de la muestra, convirtiendo la visita en un viaje sensorial y emocional.
Obras como Luz bailando entre sombras (2025), No andarás solo (2023) o Juegos (2025) forman parte de esta exposición única e inédita, que invita al espectador a mirar hacia dentro, a reencontrarse con la infancia, los afectos y la belleza que nace del recuerdo.
Quienes aún no hayan recorrido esta muestra, tienen la oportunidad de hacerlo hasta el 10 de agosto, en un espacio histórico como el Casino Obrero de Béjar, que una vez más se consolida como un punto de referencia para la cultura local y nacional.
