Pasar al contenido principal

El presunto autor del asesinato de Mari Carmen insiste en su "amnesia"

Paradójicamente A.M.R., juzgado como presunto autor del crimen, recuerda en su declaración ante el juez los detalles de la jornada que le eximirían del delito

Paradójicamente A.M.R., juzgado como presunto autor del crimen, recuerda en su declaración ante el juez los detalles de la jornada que le eximirían del delito

La expectación en el juicio por el asesinato de Mari Carmen, la bejarana afincada en Cantagallo, es muy alta en la audiencia provincial, hasta el punto que se llenan los accesos al tribunal. Fue precisamente el acusado el que inicio la ronda de declaraciones del juicio. A. M. R., insiste en que no se acuerda de nada. El procesado niega haber visto a Mari Carmen, y haberla subido en su coche, punto éste demostrado por las pruebas de ADN durante la instrucción.

Por su parte el marido de Mari Carmen relató la rutina de caminante seguida por su esposa, así como las rutas seguidas. Los testigos dieron detalles sobre cómo y cuando encontraron el cadáver. Declaraciones sobre las que la defensa trató de lanzar dudas relacionadas con el hallazgo de pruebas. Otros testigos declararon que vieron la mañana del crimen al acusado, en su coche, con una mujer que coincide con la descripción de Mari Carmen, en el asiento del copiloto y con la cabeza caída hacia el conductor. Los testigos pudieron señalar sobre un plano los lugares en los que fue visto el coche del acusado. En la zona próxima a la que fue hallado el cadáver.

Por su parte los miembros de la Benemérita dieron a conocer el hallazgo de distintas joyas y objetos pertenecientes a la fallecida en el lugar en el que trabajaba el acusado y del que poseía llave.
La defensa sustenta su actuación en las bazas la contradicción horaria entre las declaraciones de varios de esos testigos, así como el periodo que transcurrió entre el primer registro y la segunda inspección ocular.

Las pruebas periciales fueron analizadas en el segundo día del proceso. La defensa critica la instrucción y la investigación para argumentar su postura en cambio la Benemérita confirma la existencia de pruebas incriminatorias en el Opel Astra Rojo. El padre del acusado, afirma que el día de la desaparición de la víctima no tuvo contacto con su hijo, pero que vio su coche “con las llaves puestas”. También confirmó que su hijo “desaparecía alguna noche” y que el consumo de cocaína le había producido varios episodios de amnesia. Un amigo del acusado le contradice y asegura que no consumió cocaína.

El crimen ha tenido una gran repercusión social en Béjar y la comarca, de donde procede el Padre, Marino Hernández, quien asegura no creer al acusado y le recrimina el tiempo que estuvo callado como agravante de la dura situación por la que ha pasado la familia.

Marino Hernández, padre de la victima

Temas

Contenido patrocinado

Residencia Mamá Margarita, Béjar