La procesión del Corpus se vio mermada de público, sin duda por el temor a la lluvia
La intensa lluvia que se volcó en otros momentos y lugares ofreció una tregua al Corpus bejarano y sus actos, que pudieron celebrarse finalmente para cumplir así con la tradición.
La procesión del Corpus se vio mermada de público, sin duda por el temor a la lluvia. La rememoración de la leyenda, que recuerda la reconquista de Béjar a los musulmanes como evocación profana, se funde cada año en la ciudad y cumpliendo con la tradición de siglos con el fervor religioso. Lo pasional y lo secular en un acto que gira en torno al consistorio y la iglesia
Decenas de bejaranos y fotógrafos ocasionales se dieron cita en el transcurso de una jornada que comenzó a las 9 de la mañana con el proceso de vestimenta de los hombres de Musgo. En esta ocasión sólo fueron 6 y no 8 las personas que se ataviaron de musgo, la escasez de este elemento vegetal y las grandes cantidades de material que se necesitan han sido la causa de la reducción.
Leyenda de los Homrbes de Musgo
Cuenta la leyenda de los Hombres de Musgo que los bejaranos, vestidos de musgo, reconquistaron la ciudad a los árabes, entrando en la villa por la puerta de la traición e imprimiendo el terror con el extraño atuendo. Ahora, ocho bejaranos portan esta indumentaria vegetal para rememorarla y para disfrute de todos los curiosos.
El Ayuntamiento ha utilizado la leyenda como herramienta de atracción hacia la fiesta. Todos los carteles anunciadores de la tradición han contado con la mencionada palabra como atractivo. Además, la procesión del Corpus Christi es la más solemne de todas las que anualmente se celebran en Béjar, junto con la de la Virgen del Castañar. La leyenda de Los Hombres de Musgo, que data de mediados del siglo XII y ha sido transmitida hasta nuestros días, cuenta que estando Béjar bajo el poder musulmán y en tiempos de Alfonso VII, durante la reconquista, la ciudad volvió a manos de lo cristianos. Según la tradición, sucedió un 17 de junio.
