Jesús Caldera presenta mañana en Béjar su libro "Un tiempo para la igualdad"



Redacción i-bejar.com
Abril 01, 2011

Cipriano González, Alcalde de Béjar, José A. Sánchez Paso, Profesor de la Universidad de Salamanca, y Juan Sancho de la Fundación Ideas, acompañarán a Jesús Caldera en la presentación de su ensayo “Un tiempo para la igualdad”.

"Tiempo para la Igualdad", Jesús CalderaMañana sábado, a partir de las 19:00h, en el Convento de San Francisco de Béjar, tendrá lugar la presentación del libro del bejarano Jesús Caldera. El periodista, Juan Sancho, el escritor Antonio Sánchez Paso, el alcalde de Béjar, Cipriano González, y el propio ex ministro, Jesús Caldera, participarán en el acto de presentación del libro, editado por ediciones Turpial, "Un tiempo para la igualdad".

Extractos del libro

Defectos de las políticas de empleo (Pág. 162)
Para resumir, no es que gastemos mucho en políticas de empleo, sino que gastamos mal. Suecia y Dinamarca, por ejemplo, casi triplican nuestras tasas de trabajadores en paro que reciben formación. Aquí, la mayor parte de los recursos se gastan en prestación por desempleo y subsidios (80%) y no en activación para el empleo (20%) y, dentro del gasto en formación, una proporción abrumadora (92%) se dirige a los trabajadores ocupados para su formación continua y solo el 8% a los desempleados. Como se ve, es un despropósito imposible de mantener en tiempos económicos tan difíciles como los actuales.

Sistema de valores desfasado (Págs. 169-170)
Por ello, frente a las comunes explicaciones de que esta ha sido una crisis del sector financiero que luego se ha extendido a la economía real, creo que en realidad los hechos son consecuencia de una crisis mayor: la crisis de un sistema de valores, la crisis de un modelo irrestricto, basado en el afán de
ganancias sin límites, en la estimulación del egoísmo, la avaricia y el interés individual agre-sivo. La crisis de un sistema de valores basado en la consideración del ser humano como un agente conómico
cuyas decisiones se forman en función de su propio interés, una especie de Homo economicus  siempre en competencia con los demás y cuyas aspiraciones consisten en la obtención del máximo beneficio individual al menor coste posible.

La ética de la responsabilidad (Pág. 196)
Son muchas las cosas que sería fácil cambiar. Hasta un tercio, por ejemplo, de los alimentos que se compran y distribuyen en Estados Unidos se desperdician por inadecuada conservación o porque no son aprovechados por sus compradores. En un mundo con 1.000 millones de personas que pasan hambre es escandaloso que ocurra algo así. Como lo es la comparación entre esta población que  carece de alimentos suficientes y la población mundial que padece obesidad o sobrepeso, aproximadamente otros 1.000 millones de personas. Entra aquí en juego la mencionada ética de la responsabilidad. En esto se puede cambiar, y sin renuncias, sacrificios ni esfuerzos inalcanzables. Si el mundo actual se caracteriza por un consumo abusivo, el ahorro y la moderación en el consumo —sin que ello afecte en absoluto a nuestro bienestar y calidad de vida— deben ser pautas esenciales de nuestra conducta.

Una nueva política energética (Pág. 201)
¿Por qué, entonces, hay todavía tantos obstáculos al despliegue de las energías renovables? En mi
opinión, la única razón son los intereses creados. Si examinamos la estructura del poder energético,
las empresas que producen energía, comprobaremos que son pocas, muy poderosas y que han gozado de inmensos beneficios económicos a lo largo del tiempo, al menos en España. Es difícil encontrar otro lobby más potente. Quien conoce el sector sabe que han aprovechado magníficamente la condición de monopolio natural que ostentan.

Cambio de modelo productivo (Págs. 223-224)
Para el caso concreto de España, los riesgos de la continuidad del modelo productivo actual, si no hacemos reformas, son muy altos. Lo son en términos estrictamente económicos, porque se  produciría un estancamiento prolongado si seguimos confiando solo en los sectores que han actuado como motores del crecimiento español durante las últimas décadas: construcción y turismo. El único modo de volver a un crecimiento situado entre el 2% y el 5% del PIB sería que ambos sectores recuperaran sus altos ritmos de actividad anteriores, algo que es imposible. De no haber cambios, se intensificará la pérdida de competitividad internacional de nuestra economía, aumentando los  desequilibrios de nuestras cuentas con el exterior y disminuyendo los recursos necesarios para garantizar la cohesión social.

La importancia del capital social (Pág. 238)
Una sociedad que invierte en mejorar los derechos sociales que disfrutan sus ciudadanos es una sociedad que consigue mejor capital social. Una sociedad que invierte en políticas de igualdad, que favorece las oportunidades de todos, incrementa su capital social. Y una sociedad que combate la exclusión social y se preocupa de los más débiles, de los más humildes, de quienes tienen menor nivel educativo o quienes pierden su empleo, también aumenta su capital social. Y cuando esto ocurre —como así ha sido en los años de democracia española— si llegan momentos difíciles se resisten mejor. Cuando la crisis azota, si te has dotado de un importante capital social, podrás atravesarla sin que las cuadernas del barco se desencajen.

Biografía de Jesús Caldera

Jesús Caldera nació en Béjar (Salamanca) en 1957, es licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la UCM y en Derecho por la UNED.

Desde muy temprana edad se vinculó al PSOE y dispone de un extenso currículum político: fue elegido diputado con tan solo 25 años y ha sido miembro del comité federal del PSOE, portavoz del Grupo Parlamentario socialista y responsable del programa electoral de su partido, entre otros cargos, además de ministro de Trabajo, Asuntos Sociales e Inmigración durante la VII Legislatura (2004 – 2008).

Su faceta como ministro de las Personas, como a él mismo le gusta definirse, fue tremendamente prolífica, rubricando numerosos acuerdos sociales y laborales, a la par que arriesgada (para cambiar hay que arriesgar), por los que su persona y vida pública no dejan indiferente a nadie ni pueden pasar inadvertidas.

Tras su marcha del ministerio, en abril de 2008, fue reelegido diputado en Cortes Generales por Salamanca y ocupó la vicepresidencia ejecutiva de la Fundación Ideas, cuyo cometido principal es la búsqueda de nuevos objetivos progresistas y la aportación de soluciones innovadoras acordes al continuo devenir de acontecimientos en la sociedad actual.

En esta ocasión nos obsequia con el ensayo Un tiempo para la igualdad, donde se aborda una temática siempre interesante en torno a la igualdad y los derechos de la ciudadanía, intercalando otras cuestiones candentes del día a día, como la crisis económico–-financiera y el cambio climático, cuya lectura nos aviva la memoria de tiempos pasados, a la vez que nos mantiene al tanto de los cambios sociales que acontecen y nos brinda posibles respuestas ante los mismos.