Habeas Corpus denuncia que el ayuntamiento conceda licencia para estrechar la calle Colón

Redacción i-bejar.com
Mayo 25, 2017 - 12:53

Habeas Corpus ha hecho pública una información en la que aseguran que la sociedad Valdepalacios cedió el viario, pero el Ayuntamiento no lo aceptó, aún así se demolieron a su costa los antiguos edificios y se retranqueó el solar a la alineación oficial.

Según esta información, años después de la demolición, en el solar colindante, tras la declaración de ruina de los edificios y a pesar de ello, fue el Ayuntamiento el que realizó y pagó, con dinero de todos, la demolición y el nuevo cierre del solar y, además sin respetar la alineación oficial. Ahora, Valdepalacios (puesto que el Alcalde mantiene que no es obligatorio el retranqueo y el Ayuntamiento no aceptó la cesión en su día) ha solicitado licencia de obras para volver a cerrar el solar tal y como estaba al principio. Concedida la licencia de obras, la situación es disparatada, ya que el Ayuntamiento da su visto bueno a una actuación que perjudicará notablemente al conjunto de la ciudadanía. Podría haber denegado la licencia, pero eso pondría de manifiesto la irregularidad cometida en el solar contiguo

Habeas Corpus denuncia lo que parece una “barbaridad o aberración administrativa, si se mantiene la opinión del Alcalde, entendemos que para librarse de una condena” .

HABEAS CORPUS
El colectivo entiende que ambos solares deben retranquearse y liberar el 100% del viario público, pero también entiende la “provocación que se pone de manifiesto con la obra de cerramiento en el solar que va acometer Valdepalacios, que nos parece un disparate, pero que servirá para poner al Alcalde  en evidencia, ya que si no fuera obligatorio el retranqueo (como el Alcalde ha mantenido en la querella presentada por prevaricación y malversación) se podría mantener su argumento de no favorecer a su amigo y abogado en el solar contiguo, donde el ayuntamiento le ha regalado las obras sin respetar la alineación del Plan General de Urbanismo.

El Ayuntamiento,   para no contradecir al Alcalde no ha tenido más remedio que conceder esta increíble licencia de obras, con las que la calle Colón recuperará su antiguo cuello de botella junto al colegio. Algo que no tiene sentido y  que   indignará   a   todos  los bejaranos (aunque suponemos que la oposición seguirá sin exigir explicaciones); ya que se supone que todos debemos tener los mismos derechos y obligaciones, en este caso Valdepalacios y el abogado y amigo de Alejo; pero el Ayuntamiento, para favorecer a una de las partes, no está haciendo cumplir la Ley, que obliga al retranqueo y cerramiento de la parcela.

Valdepalacios ofreció en 2006 la cesión del viario, pero el Ayuntamiento, increíblemente, acordó por Resolución (nº 2083) “no aceptar” dicha cesión, alegando que la modificación puntual del PGOU no había sido aprobada definitivamente. Cabe sospechar que esa cesión no se aceptó porque podría obligar a que la otra parte también tuviera que ceder la superficie que le corresponde del viario. Valdepalacios, por tanto, ha decidido recuperar ese suelo que no se aceptó por parte del Ayuntamiento y que, según el Alcalde, no debe respetar la alineación oficial.

Para tramitar el expediente de ruina denunciada por HABEAS CORPUS, el Ayuntamiento necesitó más de tres años, ¿cuántos años tardará esta vez en reaccionar? A la vista de la situación y puesto que por evitar la condena judicial, no se ha actuado conforme a la Ley (obligando a las dos partes a respetar la alineación oficial); la única manera que tiene el Ayuntamiento para impedir el desaguisado que deriva de la licencia de obras concedida es la expropiación a Valdepalacios de la superficie afectada. Pero esto significa que se tendrá que pagar con dinero de todos, lo que no es admisible desde ningún punto de vista, porque si se hubiera respetado la Ley la cesión sería gratis.

El hecho de que un ayuntamiento conceda licencia de obras para estrechar una calle, es ciertamente inaudito, como también lo fue en su día que no aceptara la cesión del suelo. Ambas cuestiones resultan insólitas a la par que incongruentes con lo que entraña el buen gobierno de un municipio y el sentido común.

No faltan, pues, elementos para que, a partir de este planteamiento, se pueda desarrollar una trama teatral en clave de sainete. Sin embargo, no procede hacer literatura, sino ahondar en las razones que han conducido a tomar tan disparatadas decisiones, en ambos casos con perjuicio para los ciudadanos, y aclarar las responsabilidades que pudieran revelarse en consecuencia.