Cáritas ayuda jóvenes con problemas de drogas a través del programa de prevención "Lazarillo"



Redacción i-bejar.com
Julio 29, 2010

En Béjar se han atendido unos 30 jóvenes, con sus respectivas familias, desde que se puso en marcha este programa

Programa Lararillo, Caritas SalamancaCáritas lleva trabajando en el ámbito de las drogodependencias desde 1988, dando respuesta a una drogadicción emergente en aquella época arraigada a jóvenes sobre todo de barrios marginales y vinculados al consumo de heroína. Pero la realidad de las drogodependencias ha cambiado, por lo que desde Cáritas trabajan para irse adaptando a dichos cambios.

Actualmente el consumo de drogas está situado a edades muy tempranas, en jóvenes de cualquier clase social, pertenecientes a familias estructuradas y desestructuradas, y donde no hay una única droga de consumo, sino que un fin de semana un joven o una joven que esté en esta situación puede realizar un consumo donde se combinan diferentes sustancias como: tabaco, alcohol, cannabis, drogas de síntesis y cocaína, es decir, un policonsumo, con todos los riesgos que esto puede conllevar.

Desde el año 2004, Cáritas Salamanca, junto con la Junta de Castilla y León y, sobre todo con el apoyo del Plan Provincial de Drogodependencias de la Diputación de Salamanca, pusieron en marcha el Programa de Prevención Indicada “Lazarillo”, cuyo objetivo es acercarse a aquellos jóvenes de toda la Provincia entre 13 y 22 años, que están realizando un uso o abuso de sustancias, con el fin de evitar que se consolide en ellos una drogodependencia.

En Béjar se han atendido unos 30 jóvenes, con sus respectivas familias, en estos años. Pero, tal y como manifiestan desde Cáritas, “la realidad es que no se acaba de llegar a las situaciones más conflictivas, y los profesionales que trabajamos en esto creemos que a día de hoy no se da a los consumos la importancia que tienen, muchas familias no llevan a sus hijos a un programa porque todavía tienen (y la sociedad también) en la cabeza la imagen de la drogodependencia del heroinómano, y, por supuesto su hijo o hija no está en esa situación, y es verdad, no están ahí y para evitar esta estigmatización, y ajustar la intervención al tipo de consumo, se generaron estos programas para jóvenes, pero todavía se desconoce su existencia”.

“Es muy difícil que un adolescente diga que tiene un problema y pida ayuda.Por ello, vemos la importancia de que los adultos cercanos a esos jóvenes detecten esta problemática, no justificando el consumo como algo propio de la adolescencia que ya pasará, sino, como una señal a la que hay que prestar atención porque cuanto antes se aborde antes evitaremos que el consumo vaya a más, o que se produzcan otros riesgos (accidentes de tráfico, peleas, conflictos en el hogar,…).”

La mayoría de los jóvenes de Béjar que han llegado al programa, lo han hecho acompañados por sus familias que han sido las que han detectado el problema, teniendo las habilidades suficientes para motivar a sus hijos a que acudan aunque solo sea una vez para conocer el recurso.
Pero en otras ocasiones son los Servicios Sociales de Diputación, de Ayuntamiento, Cáritas Béjar o los propios médicos de atención primaria, los que tras atender a las familias y conocer la situación de consumo en la que se encuentran los hijos, derivan al Programa de Prevención Lazarillo.

Para ponerse en contacto con el programa Lazarillo se puede hacer a través del teléfono: 923219703/ 699468202 o bien a través de los Servicios Sociales de Béjar o el Medico de Atención Primaria.