Luis Felipe Comendador, nieto de represaliado, leyó a la puerta del cementario de Béjar una emotiva carta a su abuelo que arrancó las lágrimas de muchos de los presentes
En la mañana del sábado la entrada al cementerio de Béjar se convirtió en el escenario de un sentido y emotivo homenaje a los represaliados y víctimas del Franquismo. Reconocimiento y homenaje que se hicieron extensivos a las familias y víctimas de la comarca. El acto, organizado por la Agrupación Socialista Bejarana y la Asociación Salamanca Memoria y Justicia, se abría con la intervención del presidente de dicho colectivo.
Severiano Delgado, presidente de la Asociación Salamanca Memoria y Justicia
Tras las palabras del presidente de la asociación se descubría un monolito a la entrada del cementerio municipal en recuerdo a los bejaranos y comarcanos a los que se les arrebato la vida durante la guerra civil y la posguerra, muchos de los cuales se desconoce el paradero, tras ser enterrados después de los juicios sumarísimos, hasta ahora no declarados ilegales y que se hacían "atendiendo al capricho de los franquistas".
Luis Felipe Comendador, nieto de represaliado, leyó una emotiva carta a su abuelo que arrancó las lágrimas de muchos de los presentes y Ana Muñoz de la Peña, nieta también de represaliado, recordó en nombre de su familia a su abuelo.
La música y los poemas estuvieron presentes durante el acto que fue cerrado por el alcalde de Béjar Cipriano Gonzalez.
Cipriano González, alcalde de Béjar
