Alejo Riñones elude la responsabilidad por los restos humanos de la Fuente del Lobo

Redacción i-bejar.com
Abril 13, 2013

La causa del hallazgo de los huesos humanos para Riñones es un montaje, o bien culpa a los trabajadores del cementerio a los que amenaza con despedir

Lejos de pedir disculpas por el atentado contra la dignidad de las personas que un día fueron enterradas en el cementerio municipal de Béjar y cuyos restos terminaron tirados en una escombrera en la ladera de la Fuente del Lobo, Alejo Riñones señaló al director de El Correo de Béjar como culpable y a los trabajadores del cementerio, a los que amenaza con despedir.

Alejó Riñones da el caso por cerrado al interpretar el sobreseimiento penal, aquel por el que se determina la comisión de un delito. Parece obvio que el hallazgo de los huesos en la Fuente del Lobo no pertenecen a ningún delito, no son los restos de un cadáver asesinado. Y es precisamente este punto el que determina el juez con el sobreseimiento: los huesos no son la prueba de la comisión de un delito. Tanto El Correo de Béjar como i-bejar.com siempre han mantenido que son restos procedentes del cementerio municipal, puesto que se ha seguido minuciosamente el proceso.

El alcalde de Béjar no sólo elude su responsabilidad como máximo dirigente municipal, sino que tampoco responsabiliza al concejal delegado de obras o del cementerio. La causa del hallazgo de los huesos humanos para Riñones es un montaje, o bien culpa a los trabajadores del cementerio a los que amenaza con despedir. Para Riñones no hay responsabilidades políticas. Riñones reconoce que los huesos han sido tratados "como si fueran basura, pero no quiero yo que la culpa caiga sobre mi cabeza", aseveró.

Por el contrario, en la ultima comisión informativa reconoció la responsabilidad del concejal en la supervisión de los trabajos: "los trabajos son supervisados diariamente por este concejal, que personalmente y en presencia del arquitecto municipal, les indiqué a los operarios destinados en el cementerio municipal, que la tierra procedente de cualquier obra del cementerio o de algún tipo de enterramiento debía recibir el mismo trato que se da en todas las ocasiones y obras, esto es: cribado de la misma y retirada de los posibles restos óseos encontrados al osario del cementerio.
No creí conveniente mayor reiteración del modo de actuar puesto que este cribado se ha realizado en todas y cada una de las obras que así lo requirieron, confiando en la profesionalidad de los trabajadores municipales y en su larga experiencia de trabajo en esta instalación municipal.
De todo ello entiendo que de haberse producido alguna contaminación de la tierra con restos óseos ha sido involuntariamente.
En relación con el vertido de escombros de manera incontrolada en el paraje “Fuente del lobo”, debo manifestar lo siguiente: no se está realizando ningún vertido incontrolado de escombros, sino que se está realizando el asentamiento y ampliación de la curva de la “Fuente del lobo”, mediante la reutilización de escombros, a fin de dar mayor seguridad a los múltiples ciudadanos y visitantes que circulan por la zona

Hechos y pruebas

Se realizan obras en el patio de la Misericordia, en su osario. Los restos, cargados de huesos humanos son sacados a la calle donde se depositan a la vista de cualquier viandante y donde este medio tomó fotografías que también acompañan a este reportaje. Tal y como muestran las fotografías, los restos, cargados al camión, son trasladados y volcados en la Fuente del Lobo.

Este medio fotografía a continuación parte de esos restos hallados en la fuente del Lobo, en un espacio abierto, en una escombrera ilegal. Tras estos hechos El Correo de Béjar pone en conocimiento de la Policía Nacional el hallazgo de restos humanos y hace constar que su procedencia es el cementerio municipal. Muestra las imágenes a la Policía Nacional en la que se ve al camión municipal descargar los escombros procedentes del cementerio y el posterior hallazgo. Es la Policía Nacional la que decide actuar y llevar al juez el caso, para descartar la comisión de un posible delito. Hecho que nunca fue denunciado policialmente por El Correo de Béjar.