13 trabajadores despedidos en Llano Alto: "Nos sentimos engañados"

Residencia Mamá Margarita, Béjar

Redacción i-bejar.com
Mayo 09, 2024

La Junta de Castilla y León ha despedido a 13 trabajadores del Albergue Juvenil de Llano Alto, Béjar, alegando la necesidad de realizar obras integrales.

Albergue de Llano Alto, Béjar

La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, ha confirmado el despido de 13 empleados del Albergue Juvenil de Llano Alto, en Béjar, justificando la medida como necesaria para llevar a cabo una serie de obras integrales en el centro. Los despidos se han realizado bajo la supervisión del Consejero de Cultura, Gonzalo Santonja, del Director General de Deportes, Enrique Sánchez Guijo, ambos de Béjar, y del presidente de la Junta, acabando así con el sustento de 13 trabajadores.

Sin embargo, el Comité de Empresa ha tildado estos despidos de "ilegales" e "injustos", señalando que no cumplen con los requisitos legales mínimos para realizar un despido colectivo, ya que no implica a más de 30 trabajadores ni al 10% de la plantilla del albergue. Al despido colectivo le tendrá que dar el visto bueno la Consejería de Empleo, en manos de VOX, al igual que la de Consejería de Cultura, por lo que tal y como denuncian desde el comité de empresa "ésta no va a tener reparos para despedir a 13 personas y dejar 13 familias sin sustento por una decisión arbitraria. Y todo ello bajo la connivencia del Partido Popular".

El Comité de Empresa ha propuesto medidas para tratar de atajar esta situación, como la movilidad geográfica o un plan de ordenación de recursos humanos, ambas descartadas desde la Junta. Además critican duramente la forma de actuar de la consejería, quien tal y como explican, no les ha comunicado el despido a los trabajadores, "primero les pagará el finiquito y posteriormente le comunicará sus despido. Esta es su forma de actuar", aseguran.

En un comunicado, los trabajadores despedidos han expresado su frustración y descontento con la forma en que se han gestionado los despidos, describiéndolos como un acto de ser "usados y tirados". Según explican, la administración no aborda de manera efectiva las problemáticas del centro y utiliza las obras como una excusa para deshacerse del personal sin ofrecer soluciones como reubicaciones o ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), a pesar de que los trabajadores mostraron disposición a negociar. "Nos sentimos engañados por la falta de información. [...] No ha venido nadie de la administración de forma oficial, pero a modo particular los políticos que nos echan a la calle han hecho uso de las instalaciones imponiendo su uso por ser quien es".

Los trabajadores también denuncian la falta de comunicación efectiva, indicando que solo fueron informados de su situación a través de una llamada abrupta. Los empleados afectados, junto con su comité, solicitan que se reconsideren los despidos y se respeten sus derechos laborales. 

El cierre del Albergue Juvenil no solo impacta a los trabajadores directos, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro de las instalaciones y el impacto en la ciudad.