Como cada año, los vecinos de Mogarraz, a medianoche, se reunieron, en la Plaza Mayor, en torno a una inmensa hoguera, atizada por incesante y fino viento serrano, y un perol de chocolate. A las 12 en punto la Meiga Mayor leyó con voz sonora el conjuro ante otro enorme perol de orujo "Darío", purificado por las llamas, para ahuyentar los maleficios, y convocar los mejores augurios, coreada por todos los vecinos.
A las 2 de la noche, los mozos de Mogarraz saltaron, temerariamente, sobre las brasas de la enorme hoguera. Una leyenda tradicional mogarreña asegura, que a las 12 de la noche en el lugar llamado: Charco de la Mora Encantada, se aparece el hermoso espectro de la mora que desde hace siglos permanece dormida por un encantamiento y se le aparece al varón que allí estuviere… Otra leyenda asegura que en el Desengalgadero de las Brujas, cercano al puente sobre el río Milano, también a esa hora mágica, se oyen los gritos y lamentos desgarradores de las brujas.
