Según lo manifestado por los socialistasen la actitud del alcalde, Juan Morato, es "caciquil y prepotente". Los socialistas dennciaron que el despido se ha producido "sin alegar motivo alguno y tras varios meses de acoso laboral y vulneración de derechos".
El despido fue declarado por un juez como improcedente. Tal y como reconoció el propio alcalde ante el juez, ha supuesto un desembolso de más de 50.000 euros de dinero público que saldrán de las arcas del Ayuntamiento y del bolsillo de todos los vecinos. El PSOE ha anunciado que estudiará el asunto para llevarlo al Tribunal de Cuentas lo que constituye un autentico despilfarro realizado "de forma caciquil, dictatorial y unilateral, acción de la que ha alardeado el propio primer edil y que no ha llevado a Pleno y Comisión alguna en el Consistorio", aseguran.
