El mural dedicado a las panaderas del barrio de San Juan, en Béjar, ha vuelto a ser objeto de vandalismo tras aparecer con nuevas pintadas. Se trata del segundo acto vandálico en pocos días, después de que ya sufriera un primer ataque poco después de su inauguración.
Las pintadas, ejecutadas con spray negro, afectan a varias zonas del mural e introducen mensajes ofensivos sobre la composición original.
Un homenaje a la memoria del barrio de San Juan
El mural fue inaugurado recientemente como parte de una iniciativa para poner en valor la memoria colectiva del barrio de San Juan, especialmente el papel de las panaderas, figuras clave en la vida cotidiana y económica de la zona durante décadas.
La obra representa a Rosi, Sinda y Manoli en su panadería tradicional, reflejando así una actividad que marcó la identidad del barrio y de generaciones de vecinos.
Malestar vecinal tras la repetición del vandalismo
La reiteración de estos actos ha generado indignación entre vecinos y colectivos locales, que consideran lo ocurrido una falta de respeto hacia la historia del barrio y hacia el trabajo artístico realizado.
El hecho de que el mural haya sido atacado en dos ocasiones en tan poco tiempo ha reabierto el debate sobre la necesidad de proteger el patrimonio urbano y fomentar el respeto por los espacios públicos.
Aunque los actos vandálicos no son nuevos en la ciudad, este caso está teniendo especial repercusión por el carácter simbólico del mural.
