Este domingo se formalizó la creación de la Unidad Pastoral de Béjar, que agrupa nueve parroquias de la ciudad y su comarca bajo un nuevo modelo colaborativo impulsado por el obispo Ernesto Jesús Brotóns.
La iglesia de Santa María de Béjar fue escenario este domingo del acto que hizo efectiva la creación de la Unidad Pastoral de Béjar, una nueva organización eclesial que integra varias parroquias de la ciudad y de su entorno más cercano. La ceremonia estuvo presidida por el obispo de la diócesis de Plasencia, Monseñor Ernesto Jesús Brotóns, quien remarcó que esta estructura no busca suplantar la identidad de cada parroquia, sino fomentar el trabajo en red y la corresponsabilidad.
Durante la celebración se formalizó la toma de posesión del equipo sacerdotal que liderará esta unidad. Don Roberto Hernández asumió como párroco in solidum y moderador; don Antonio María Cabrera fue nombrado también párroco in solidum; mientras que don Guillermo Gómez, aunque ausente en el acto, ha sido designado vicario. Por su parte, Hebrottie Edmond Fiacre se incorpora como colaborador. Todos ellos estarán al frente de un amplio conjunto de parroquias: en Béjar ciudad, las de Santa María, El Salvador, San Juan, El Pilar y San José (en la iglesia de San Miguel); y en la comarca, las de La Hoya, Vallejera de Riofrío, Valdesangil, Cantagallo y Puerto de Béjar.
La toma de posesión contó también con la participación del vicario general, así como de los vicarios de pastoral y de zona, además de otros sacerdotes de la diócesis. En su intervención, el obispo Brotóns recordó que esta unidad pastoral responde no sólo a la escasez de sacerdotes, sino a una necesidad más profunda de vivir la fe en comunidad. “Lo importante en estos primeros momentos es aprender a caminar juntos, en comunión, en red, fomentando la corresponsabilidad”, subrayó.
El nuevo modelo requerirá adaptar horarios, métodos organizativos y establecer un plan pastoral conjunto, aunque se prevé una implementación progresiva. El proyecto se enmarca en una iniciativa más amplia dentro de la diócesis, que ya ha impulsado unidades pastorales similares en otras zonas como Plasencia Intramuros, Navalmoral de la Mata, Trujillo y Jaraíz de la Vera.
Con esta nueva configuración, la Iglesia en Béjar se adapta a los desafíos de la realidad actual, apostando por la colaboración entre parroquias y el fortalecimiento de la participación laica. En un contexto de cambios sociales y demográficos, esta unidad representa también un esfuerzo por mantener viva la presencia eclesial en el medio rural y urbano, favoreciendo el trabajo conjunto y la misión compartida.
