La iniciativa, aprobada por el patronato del museo a propuesta de Josefina Garzón, ha permitido al grupo de viajeros conocer dos de los asentamientos judíos más interesantes del Este de Portugal: Belmonte, reducto de una comunidad hebrea que resistió durante siglos hasta que fue localizada hace menos de 100 años, y que cuenta con una sinagoga en uso y un bonito museo, que fue objeto de visita por el grupo; y Guarda, la ciudad hermanada con Béjar que posee con un barrio judío muy interesante. Además de las actividades previstas en el plan de viaje, el grupo pudo visitar el castillo de Belmonte y la catedral de Guarda.
