La ciudad portuguesa de Guarda vuelve a contar con Béjar en sus planes culturales. El municipio luso ha presentado su candidatura a Capital Portuguesa de la Cultura 2028 con un proyecto que mira más allá de sus límites y en el que plantea estrechar relaciones con otros territorios de interior. Entre ellos aparece expresamente Béjar, ciudad con la que está hermanada desde 1979.
La propuesta parte de las similitudes que Guarda encuentra entre ambas localidades: dos ciudades de interior con una identidad muy marcada, un importante patrimonio y una historia ligada al trabajo y a sus comunidades. La intención es convertir esas características, y también su posición geográfica, en una oportunidad para establecer nuevas redes culturales a ambos lados de la frontera.
En el planteamiento trasladado desde Guarda se presta una atención especial a la tradición industrial y textil de Béjar, su patrimonio y sus tradiciones, elementos que la candidatura considera puntos de encuentro entre las dos ciudades.
Guarda 2028 mira hacia los territorios de interior
La candidatura de Guarda a Capital Portuguesa de la Cultura 2028 fue anunciada por el municipio portugués el pasado mes de julio. La iniciativa quiere utilizar la cultura como instrumento de desarrollo y cohesión territorial y no limitar el proyecto a la celebración de un programa de actividades durante un único año.
La idea que defiende Guarda pasa por reivindicar la capacidad cultural y creativa de las ciudades alejadas de los grandes centros urbanos. En ese planteamiento cobra importancia la creación de redes entre territorios que comparten problemas y oportunidades similares, incluso cuando están separados por una frontera nacional.
Es ahí donde vuelve a aparecer Béjar. Guarda plantea que ambas ciudades pueden colaborar para que los territorios de interior sean reconocidos por su riqueza cultural, humana y creativa y no únicamente por su distancia respecto a las grandes áreas urbanas.
La memoria ocupa también un lugar destacado en el proyecto. Para Guarda, conservar el patrimonio y la identidad debe servir como punto de partida para generar nueva creación cultural, participación ciudadana y oportunidades de futuro.
Una relación entre Béjar y Guarda que se remonta a 1979
La presencia de Béjar en el proyecto no resulta nueva. Las dos ciudades mantienen un hermanamiento desde 1979 que durante más de cuatro décadas ha propiciado intercambios institucionales, culturales y turísticos.
Esa relación ha tenido diferentes etapas. En 2017, por ejemplo, representantes de ambos municipios acordaron impulsar actividades y acciones de promoción conjunta en España y Portugal, incluyendo la posibilidad de organizar actos conjuntos en las dos ciudades.
Los vínculos han continuado en los últimos años. En noviembre de 2024, el alcalde de Béjar, Luis Francisco Martín, participó en los actos del 825.º aniversario de Guarda. Durante aquella visita se firmó un nuevo protocolo de colaboración entre ambas localidades.
Béjar ya formó parte de la candidatura Guarda 2027
Existe además un precedente directamente relacionado con las aspiraciones culturales de la ciudad portuguesa.
Guarda presentó su candidatura a Capital Europea de la Cultura 2027 con un proyecto de ámbito regional que inicialmente agrupaba a 17 municipios portugueses de la Beira Interior. En junio de 2021, la candidatura extendió su red hacia España con la incorporación de Béjar y Ciudad Rodrigo.
Béjar respaldó entonces el proyecto portugués, que pretendía abordar desde la cultura algunos de los problemas compartidos por los territorios de interior y reforzar la cooperación transfronteriza.
Guarda no logró superar la fase de preselección. De las doce ciudades portuguesas que aspiraban al título europeo pasaron a la siguiente ronda Aveiro, Braga, Évora y Ponta Delgada. Finalmente fue Évora la elegida como Capital Europea de la Cultura para 2027.
Aquella experiencia, sin embargo, no ha quedado completamente atrás. El Ayuntamiento de Guarda ha recuperado parte del trabajo realizado durante ese proceso para preparar su nueva candidatura. La estrategia cultural elaborada entonces y las redes creadas con otros territorios forman parte de los antecedentes sobre los que ahora se construye Guarda 2028.
Cinco años después de aquella candidatura europea, Guarda vuelve así a situar a Béjar dentro de su mirada hacia el exterior.