La Seráfica Hermandad celebra el acto cuaresmal “Las cinco llagas de nuestro divino salvador”

Redacción i-bejar.com
Marzo 26, 2019 - 14:13

La representación se desarrolla en el claustro franciscano del Convento San Francisco el viernes, 29 de marzo a las 20 horas

Vista parcial del Cartel anunciador de la actividad

La Seráfica Hermandad del Divino Salvador en su Pasión y  Nuestra Madre Dolorosa  organiza, dentro del ciclo “Viernes DE Cuaresma”, una recreación de las representaciones cuaresmales que la Orden de los Franciscanos organizó durante cientos de años en el Convento San Francisco de Béjar.

En esta ocasión, se trata del piadoso ejercicio de “Las Cinco Llagas de Nuestro Divino Salvador”, un momento de oración y meditación sobre la Pasión de Cristo,  sobre el devenir de la humanidad y sobre  la vida de cada uno de nosotros.

“Gracias a la cuidada estética que la Seráfica Hermandad derrocha en este acto y al marco arquitectónico en el que se desarrolla (Claustro del antiguo Convento de San Francisco) se crea un momento especial de oración y un ambiente que sobrecoge a los asistentes por su sobria belleza.  Los ecos medievales de la representación  se funden con las realidades y necesidades  de nuestra vida actual, objeto de meditación”, destacan desde la hermandad.

Los principales elementos de la recreación:

 EL marco arquitectónico  en que se desarrolla.  En este Claustro, La Orden de Franciscana, fue pionera en la utilización del teatro, de los sermones dramatizados y de las lenguas vernáculas como recursos para atraer a las masas urbanas. Los franciscanos  adoptaron las técnicas de los juglares en sus predicaciones, intentando así atraer al pueblo y reconducirlo hacia la doctrina, utilizando la música y el teatro para hacer más sencilla la comprensión del mensaje evangélico.

Así surgen y se difunden las representaciones de la Pasión, Los Desenclavos, el rezo de la Corona Franciscana (por ejemplo la que pervive en Villavicencio de los Caballeros).

En Béjar los Franciscanos residían en el Convento de San Francisco, fundado en el siglo XIV, siendo unos de los más antiguos de la provincia franciscana. Desde el siglo XV los Duques de Béjar ejercieron de patronos del mismo, embelleciendo su edificio y colaborado al mantenimiento de sus moradores. El convento estuvo habitado por franciscanos hasta la desamortización del siglo XIX, cuyas dependencias fueron adquiridas por la burguesía textil.