La Junta de Castilla y León alerta por el incremento de riesgo meteorológico de incendios forestales durante los días 4 y 6 de agosto en la provincia. Se pide extremar las medidas de seguridad y se prohíbe el uso de fuegos y barbacoas al aire libre. La administración regional mantiene preparados todos los operativos de lucha contra incendios para actuar con rapidez.
Durante los días 4 al 6 de agosto de 2009 se espera una masa de aire caliente en altura de más de 25 grados, que trae consigo un aumento en la severidad atmosférica de cara al riesgo de incendios. Se caracteriza por el incremento de las temperaturas máximas y un moderado incremento de las mínimas nocturnas con ausencia de precipitaciones e inestabilidad atmosférica muy alta, con posibilidad de originar vientos racheados. Por ello, la Junta de Castilla y León ha declarado la alerta por incremento del riesgo de incendios forestales.
Esta circunstancia meteorológica favorece el inicio y posterior propagación de los incendios, agravado además por la sequía que ya arrastra la vegetación debido a la escasez de precipitaciones de esta primavera. Hay que destacar también el cansancio y desgaste del operativo debido a los grandes y graves incendios sufridos en la comunidad y en las limítrofes, que han traído como consecuencia la pérdida de vidas humanas y de un gran patrimonio natural.
Debido a ello, en caso de producirse un incendio, la velocidad de propagación del mismo los días señalados sería muy alta en toda la comunidad, por lo que los posibles incendios podrían tener un comportamiento extremadamente peligroso y virulento.
Ante esta situación, la Junta de Castilla y León extrema las medidas de seguridad en la extinción y el operativo de lucha contra incendios permanece en máximo estado de alerta. Además, se extremarán las medidas de prudencia para evitar cualquier tipo de trabajos que puedan provocar incendios forestales.
Se pide a la población que no utilice el fuego, que no hagan uso de las barbacoas autorizadas y que extremen las medidas de seguridad para no provocar incendios.
