El embalse de Navamuño, infraestructura estratégica para el abastecimiento de Béjar y su entorno, sigue consolidando su recuperación este invierno. Según los datos en tiempo real, el pantano alcanzó este 11 de febrero de 2026 los 12,40 hm³, lo que equivale al 89,86% de su capacidad.
Este dato confirma la tendencia al alza de las últimas semanas y se enmarca en un episodio prolongado de borrascas encadenadas desde enero, que continúa dejando precipitaciones relevantes en la comarca.
12,40 hm³ y un “salto” respecto a 2025
Además del porcentaje actual, el panel semanal del propio embalse refleja que la misma semana de 2025 Navamuño estaba en torno a 9 hm³ (64,29%), una diferencia notable que refuerza la mejora de reservas de cara a los próximos meses.
Navamuño recogía un escenario similar a finales de 2022, cuando el embalse se situó cerca del lleno, una referencia que ayuda a contextualizar el comportamiento del embalse en inviernos especialmente húmedos:
El desembalse crece: del "mínimo" a rozar los 2 m³/s en días
El aumento de reservas ha venido acompañado de un incremento claro del caudal total de salida al río en los últimos diez días (media diaria). Los datos muestran un paso desde valores prácticamente planos de 0,07 m³/s (4 de febrero) a 1,95 m³/s (10 de febrero).
Y en el seguimiento horario en tiempo real, Navamuño llegó a marcar 2,10 m³/s este 11 de febrero.
Este comportamiento es coherente con una gestión orientada a regular las aportaciones de agua y mantener márgenes de seguridad, en un momento de suelos saturados y elevada escorrentía.
Lluvias muy destacadas: casi 593 l/m² en 21 días
El impacto de las precipitaciones se aprecia con nitidez en el registro del pluviómetro asociado a la serie aportada: entre el 21 de enero y el 10 de febrero se acumulan 592,8 mm (l/m²), con picos muy significativos como los 103,8 mm del 5 de febrero.
Solo en el tramo 1–10 de febrero se encadenan jornadas de lluvia intensa (por ejemplo, 50 mm el 2/02, 48,6 mm el 4/02 y 38,4 mm el 10/02), lo que ayuda a explicar tanto la subida del embalse como el incrementado.
Una infraestructura clave para Béjar y su comarca
El embalse de Navamuño se encuentra en el término municipal de Candelario, sobre el río Angostura/Fuensanta, y es la principal garantía de suministro parte buena parte de la comarca de Béajr. Con una capacidad de 14 hm³ y una lámina de agua que ronda las 67 hectáreas, su comportamiento marca el pulso del abastecimiento, especialmente tras veranos cada vez más exigentes.
Además de su función de reserva, Navamuño actúa como “colchón” cuando se encadenan episodios de lluvia intensa, como está ocurriendo este invierno, permitiendo regular entradas y salidas de agua y minimizar riesgos aguas abajo.
Navamuño y el abastecimiento a la Sierra de Francia
El buen momento del embalse llega mientras avanza uno de los proyectos hidráulicos más relevantes de la provincia: el abastecimiento mancomunado a la Sierra de Francia desde Navamuño. La actuación, impulsada por la Junta de Castilla y León y tramitada a través de SOMACYL, busca dar una solución estable a municipios serranos que arrastran dificultades recurrentes de suministro en los meses de mayor demanda.
El plan prevé una red de conducciones de gran longitud y mejoras de tratamiento y distribución, en un trazado que deberá compatibilizarse con la protección ambiental de zonas sensibles. En términos prácticos, el objetivo es reforzar la seguridad hídrica de la Sierra de Francia sin desatender las necesidades del sistema que abastece a Béjar, un equilibrio que seguirá muy presente en el debate público durante la ejecución de las obras.
