El bejarano Jesús Caldera presenta en Madrid el libro "Un Tiempo para la Igualdad"



Redacción i-bejar.com
Marzo 10, 2011

Caldera, en la presentación de su primer libro: "Siempre he tenido claro mi camino, y es la defensa de la igualdad en la diversidad"

Jesús Caldera"Nunca corren buenos tiempos para quien no sabe donde va". Así comenzó Jesús Caldera, vicepresidente de IDEAS y ex ministro de Trabajo, parafraseando a Séneca, su intervención en el acto de presentación de su primer libro, "Un tiempo para la igualdad", para asegurar inmediatamente después que "yo siempre he tenido claro el mío, la defensa de la igualdad, igualdad en la diversidad, no en homogeneidad". En la mesa presidencial del acto estuvieron, entre otros, la ex vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el ex ministro de Trabajo, Manuel Pimentel.

Caldera, quien dedicó el libro "a las mujeres de mi vida, mi mujer, mis tres hijas y mi madre" recalcó que "precisamente el aumento de las desigualdades, junto a la exaltación de la desregulación y del individualismo agreviso, explican el porqué de la crisis". Así, recordó que "en el reparto inequitativo de los recursos, que precedió a la crisis del crack del 29 y la actual, se esconde una crisis de valores", para citar a dos epidemiólogos, Wilkinson y Pikket, los cuales "han demostrado, empíricamente, que en las sociedades donde hay más igualdad hay más calidad de vida, más igualdad de oportunidades, más salud mental, más seguridad vial, menos violencia. Y España, y lo digo con orgullo, es uno de los países más igualitarios del mundo".

El ex ministro realizó también una encendida defensa del potencial y de la realidad de España, "un país donde hemos derribado la desigualdad, especialmente la de género, gracias a acciones positivas". También recordó momentos "de choque emocional" cuando "mejoramos la dignidad de las personas sordomudas, y cuando reconocidos los derechos de personas que en su día fueron obligadas a emigrar".

Finalmente, volvió a insistir en la importancia de invertir en igualdad e integración, “mucho más barato que corregir los efectos de la desigualdad”, e hizo un llamamiento a los poderes públicos y privados para “invertir en la mejora del capital social. Las sociedades más formadas y educadas serán las más igualitarias”.

El ex ministro reivindicó el valor de la diversidad “tanto territorial como personal como cultural”, y salió en defensa de la población inmigrante “la cual ha ayudado a aumentar la renta per capita de España, y ha contribuido a elevar la calidad de los empleos de los nacionales, pues nunca compitieron por trabajos, sino por tareas”.