La Virgen del Castañar congrega a más de 5.000 devotos bejaranos

Redacción i-bejar.com
Septiembre 09, 2003 - 02:00

La Virgen del Castañar se paseó ante miles de bejaranos, devotos de la patrona, que acudieron en masa al Castañar, dejando poco menos que vacía la ciudad.


Un sol radiante, en contraste con la festividad del 2002 que tuvo que ser aplazada por culpa del mal tiempo, reinó a lo largo de toda la jornada festiva en el entorno del santuario teatino del Castañar, que alberga la advocación homónima de la Virgen.


Los más madrugadores llegaron antes que se cortase el tráfico en la subida, medida adoptada por el Ayuntamiento para regular la masiva afluencia de vehículos al santuario, que en el día de la patrona se ve sobresaturado de fieles. El paraje presentaba un gran ambiente desde primera hora haciendo prever una multitudinaria jornada, que se saldó con la mayor concentración de bejaranos y de visitantes de todo el año, cifra que pudo superar los 5.000 asistentes.


La celebración de la eucaristía y la posterior procesión son los actos, ya sean sociales o religiosos, que mayor número de personas logran convocar en la ciudad en cualquier época del año.



TRASLADO


La eucaristía, dirigida por los miembros de la comunidad de Padres Teatinos, regentes del santuario, comenzó a las 11.30 horas, con la salida de la Virgen del templo hacia la plaza de los Tilos, la única ocasión del año en la que lo hace.


 Los componentes de las peñas van abriendo paso entre la multitud a la Virgen y al resto de marchantes. Tras los componentes de las peñas y los niños que conforman la plantilla de monaguillos del santuario, marchan los miembros de la cofradía, encabezados por el abad, responsabilidad que este año recayó sobre Anselmo Izard, cerrando la comitiva los porteadores de la Virgen, la Corporación municipal y los sacerdotes de la ciudad y de la comarca, que en gran número participan de la jornada festiva. Destaca el paso por el mirador, que ofrece una de las mejores y más completas vistas de la ciudad.


La eucaristía de la plaza de los Tilos se celebra en una zona acotada y reservada para las autoridades, miembros y familiares de la cofradía de la Virgen, tras los cuales se sitúan los fieles bejaranos, que se disputan los mejores sitios lo más cerca posible de la patrona. Muchos de los participantes en los actos religiosos del día grande de las fiestas bejaranas aprovechan la jornada para celebrar la tradicional comida familiar, en el entorno o en alguno de los establecimientos instalados en el Castañar.