La ola de quema de contenedores, parece haberse convertido en un pulso entre él o los pirómanos y los servicios de vigilancia que el alcalde dijo incrementaría, como medida de prevención, ante lo que parece ser una gamberrada, que cobra cada madrugada nuevas dimensiones.
La pasada madrugada ardían dos contenedores mas, uno de ellos de reciclado de papel. Los incendios se produjeron en la Jesús Izcaray y en la Calle el Pino. Como ha sucedido en ocasiones anteriores, el, o los pirómanos prendieron fuego a estos en lugares separados, se desconoce si de forma simultanea, pero con la clara intención de no facilitar las labores de extinción de estos pequeños sinisestros. Otra de las medidas anunciadas por el alcalde e la instalación de nuevos contenedores metálicos que hiciese mas difícil su posible quema. A primera hora de esta mañana uno de los contenedores, incendiado en jornadas pasadas, aun permanecía en la Calle Rodríguez Vidal a los pies del Palacio ducal, con basura en su interior y desprendiendo olores.
