La página de sucesos de nuestra ciudad sigue marcada por la quema de contenedores, práctica en la que los presuntos pirómanos han encontrado la tranquilidad de lo cotidiano. Tres nuevos contenedores ardían en la madrugada del pasado sábado. A las 3 de la madrugada los bomberos de la ciudad se desplazaban hasta tres lugares diferentes para la extinción de estos incendios.
Los contenedores echaban a arder en plaza de la piedad, Plaza mayor y Calle Mansilla. Con los últimos contenedores quemados se eleva a 7 la cifra en la última semana. Entre tanto el ayuntamiento se plantea la posibilidad de sustituir éstos "por otros metálicos e ignífugos para evitar que se repitan los hechos del pasado fin de semana". El alcalde, Alejo Riñones, ha respondido así a algunos vecinos afectados, añadiendo que se incrementará la vigilancia policial.
En otro orden de cosas pero sin dejar el apartado de sucesos, ayer desapareció una mujer de 44 años en Cantagallo. La última vez que se la vio fue a las diez de la mañana. Como cada día, la mujer desparecida, daba un paseo por los alrededores, pero ayer no regresó a su casa. Su marido y dos hijos, alertados por la tardanza, avisaron a la Guardia Civil, quien inició las labores de búsqueda junto a numerosos vecinos del municipio. A ultima hora de ayer aun no se había dado con el paradero de la mujer y hoy continúan las labores de búsqueda.
