El alcalde bejarano, Alejo Riñones, se mostraba ayer de nuevo muy molesto por las declaraciones de los socialistas, referidas las facturas de la bolera y las acusaciones de éstos sobre la supuesta utilización indebida por parte del alcalde.
El responsable municipal reiteró que todo lo que había ocurrido no era más que un error habitual y que la factura no ha sido y no será abonada por el consistorio, puesto que la empresa constructora ya ha rectificado en su postura.
