El PSOE denuncia ilegalidades en la contratación de servicios

Redacción i-bejar.com
Abril 01, 2004

El PSOE denunció la contratación ilegal de servicios y suministros por el Gobierno municipal bejarano cuando no había dinero en las arcas municipales en el período comprendido entre el 2000 y el 2003.


El pleno del mes de marzo tenía como único punto del orden del día la aprobación extrajudicial de deuda, un mecanismo de los ayuntamientos para contraer el compromiso del pago de facturas de proveedores. En el transcurso del mismo, el concejal de Hacienda, Raúl Hernández, relató la relación de facturas hasta completar un total de 225, que hacen un montante de 284.000 euros (47,2 millones de pesetas) que el ayuntamiento debe a proveedores.


El portavoz del PSOE, Ramón Hernández, al que el alcalde amenazó con expulsar de la sala por tomar la palabra sin su consentimiento, denunció con anterioridad a la trifulca que el ayuntamiento contrató o adquirió suministros por un coste cercano a los 70.000 euros (11,6 millones de euros), en varios ejercicios y sin que hubiera dinero. Hernández exigió la responsabilidad del alcalde en la comisión de la ilegalidad denunciada.


El concejal de Hacienda negó tajantemente que se hubiera cometido una irregularidad, pero hubo un reconocimiento implícito de la misma al advertir que esta forma de tratar las deudas es la misma que la que realizan la mayoría de los municipios. Este quiso lanzar un mensaje de tranquilidad ante la grave acusación de la oposición socialista, que no sólo insistió en la ilegalidad, sino que aprovechó para responder a una acusación del alcalde efectuada en el pasado pleno, en la que Alejo Riñones aseguró que Hernández había cometido irregularidades durante su gestión en 1990. El portavoz de los socialistas recordó que él entró en el ayuntamiento como concejal en 1991, y que, sin embargo, el alcalde participó de la comisión de gobierno en la que fue aprobada la factura mencionada. El alcalde tomó la palabra después después del edil de Hacienda por alusiones. Ramón Hernández quiso hacer lo propio, algo a lo que se negó Riñones y amenazó con expulsar al concejal del Partido Socialista ante su insistencia.


La aprobación de la deuda o facturas fue reconocida únicamente con los votos del Partido Popular.