Nuevo revés judicial al alcalde por el matadero de Palomares

Redacción i-bejar.com
Febrero 05, 2004

La justicia otorgó de nuevo la razón a los vecinos de Palomares en otro de los procesos que el barrio, afectado por el matadero ubicado en la zona bejarana, mantiene con el consistorio. En esta ocasión se trata de la licencia de actividad concedida por el alcalde para la ubicación de un lavadero de camiones.


Los vecinos temieron entonces un incremento del tráfico de vehículos pesados en el barrio, razón por la que interpusieron el contencioso, del que se hizo cargo el letrado Adelio Marcos Mateos, y que ahora se resuelve. Ante las primeras protestas vecinales, el alcalde declaraba entonces (octubre del 2001) que la instalación no era perjudicial y que no provocaba ruidos ni olores.


El entonces arquitecto municipal, en su informe técnico, a pesar de reflejar que la zona tenía clasificación de suelo urbano, dio el visto bueno técnico. La comisión provincial de Actividades Clasificadas también dio luz verde al proyecto.


En la resolución judicial del Contencioso Administrativo de Salamanca, a la que ha tenido acceso este periódico, también se pone de manifiesto como "la simple actividad de matadero municipal se ha transformado en una industria, que ha supuesto la casi exclusividad del sacrificio de porcino". La citada sentencia contradice a los técnicos del consistorio, que consideraron el lavadero como un equipamiento municipal más, y no un uso, que no permite el el plan de urbanismo. El juez considera inadmisibles los informes de los técnicos del Ayuntamiento para legitimar la concesión de licencia del alcalde para una actividad prohibida. Todas estas razones llevaron al juzgado de lo contencioso a declarar nula y "no ajustada a derecho" la licencia.


Algunos de los vecinos con los que ha hablado EL ADELANTO mostraron su satisfacción por el desarrollo de los acontecimientos. "La justicia poco a poco nos va dando la razón en nuestras reivindicaciones", manifestaron.


El colectivo vecinal mantiene abiertos otro procesos más en los juzgados, en diferentes instancias, para que la actividad sea trasladada fuera del barrio.


Foto: Santiago Nieto