Nuevo enfrentamiento por las cifras del padrón



Redacción i-bejar.com
Diciembre 10, 2004

Las cifras del censo se han convertido en el arma arrojadiza entre el gobierno municipal y la oposición. Al menos la del Partido Popular, puesto que tras la tregua ofertada y hasta la celebración ayer de la asamblea de los socialistas bejaranos, éstos no se habían pronunciado respecto a ningún asunto de actualidad.


Para el alcalde, Alejo Riñones, el número de habitantes que ha descendido del censo poblacional es sustancialmente menor que lo manifestado por los socialistas y que los datos que se registran en el INE, (Instituto Nacional de Estadística). Según el alcalde, el descenso de habitantes no supera las 500 personas desde que él está al frente del gobierno municipal.


La población en Béjar en 1995 era de 17.171 habitantes, mientras que en el 2004 se sitúa en 15.110. El máximo responsable municipal computa los fallecimientos y defunciones (1.332 por 716), para llegar a la conclusión que el censo sólo ha descendido en 494 habitantes, mientras que la diferencia entre los datos ofrecidos por el propio Alejo Riñones son de más de 1.000 habitantes.


El alcalde, que en ningún momento hace referencia en los datos hechos públicos en el último pleno y a través de un comunicado difundido desde el consistorio a las personas que han salido de la ciudad y cambiado de residencia para encontrar empleo, resta importancia a las cifras. Riñones asegura que son la crisis del textil, la baja natalidad y "la moda de irse a vivir a Salamanca" las causas de este descenso.


El alcalde culpa a los funcionarios, profesores o empleados del hospital que trabajan en Béjar pero residen en Salamanca de contribuir al descenso poblacional. Los sindicatos, sin embargo aseguraron el año pasado que, por el contrario, el número de personas que residen en Béjar pero trabajan en lugares como Guijuelo o Ledrada superaría el medio millar, sin que estos datos sean tenidos en cuenta en la información hecha pública.


Riñones acusa a los socialistas de crear la alarma "para que nadie quiera invertir en la ciudad" cuando aseguran que la población ha descendido más de 2.000 habitantes desde 1995. Y acusan al PSOE de haber vivido bajo su mandato la mayor pérdida de población. El alcalde compara el censo en relación con la región y el país y afirma que durante el gobierno del PP "la despoblación se redujo a la mitad".