En la jornada del XXIX Día del Calderillo, alrededor de las cinco y media de la tarde, empezaron a arder unos rastrojos y hierbas secas en una finca situada por debajo del aparcamiento del castañar.
Gracias a la colaboración de la gente que estaba por allí y a los distintos medios que asistieron para colaborar, el incendio fue sofocado con rapidez.
Ante el temor de que se extendiera debido a la sequedad del terreno asitieron médios aereos, patrullas de acción rápida y los bomberos de Béjar. El origen es aún desconocido.
