Francisco Rico asume el cargo de vicario general

Redacción i-bejar.com
Abril 27, 2004

Francisco Rico Bayo, antiguo arcipreste de Béjar, tomó ayer, a las 17 horas, posesión de su cargo como vicario general de la diócesis de Plasencia a la que pertenece Béjar. El número dos del obispado asumió su cargo junto al resto de vicarios nombrados por el prelado de la diócesis, monseñor Amadeo Rodríguez Magro.


El vicario general tiene potestad ordinaria ejecutiva, salvo en los casos que el obispo se reserve o los que marque el código de Derecho Canónico para los mandatos especiales.


El cometido de Rico Bayo será amplio, pero con las limitaciones de cualquier "vicepresidente". Respecto al sínodo en el que se halla inmerso la diócesis, las funciones serán similares a las del obispo, salvo la promulgación de las normas finales.



DEBERES Francisco Rico indicó que antes de marchar tendrá que "cumplirse el curso", en referencia a las actuaciones ya iniciadas, como las comuniones o confirmaciones de los jóvenes, y con posterioridad fijará su lugar de trabajo en Plasencia. Rico llevaba 20 años trabajando en Béjar y asegura que los traslados implican cosas buenas y malas. "Es como las monedas, que tienen dos caras". A nivel personal el vicario general, consciente de que el nombramiento es como un ascenso, se mostró comedido y modesto para identificar la asunción de su nuevo cargo como una nueva forma de servir a la iglesia de la que forma parte. "Se trata de seguir desarrollando el mismo espíritu de servidumbre, sea donde sea", indicó.


Junto a Rico Bayo también fue confirmado Antonio de Luis Galán, anterior párroco de Santa María, El Salvador y Candelario, como vicario episcopal de zona, un cargo que contempla el código canónico y que Rodríguez Magro ha querido poner en marcha. La diferencia con el cargo de Francisco Rico es que este sí es de carácter provisional. Aún no se ha determinado el tiempo que De Luis estará al frente del mismo.


Foto: Santiago Nieto