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Escasa participación vecinal en el homenaje a los mártires



Redacción i-bejar.com
Septiembre 29, 2004

La corporación municipal recordó a los mártires bejaranos, caídos en su lucha por la libertad en 1868. El alcalde, Alejo Riñones, encargado cada año de leer un discurso en representación de la corporación, no estuvo presente por la asistencia a las Cortes regionales y fue el teniente alcalde, Anastasio Báez, quien realizó la tradicional ofrenda floral frente a la tumba en la que se encuentran los restos mortales de los mencionados.


Eusebio García, Pablo de Marcos, Pedro Martín, Juan Antonio Mateos, Santiago Gómez, Juan Antonio Martín, Isidoro Cea, Casiano Parra, Plácido Hernández, Daniel García, Alonso Riestra, Juan Castillón, José Arias, Jorge Moreta, Pedro Hernández, Marcelo Anaya, Luis Crego, Dionisio Sánchez, Manuel González, José Adán, Cirilo Ramos, Manuel Moreno, Fernando Elvira y Manuel Téllez de Meneses son los nombres de los caídos en el año 1868 y que formaron la resistencia popular ante las tropas de ocupación que llegaron a Béjar. Como cada año, sus nombres fueron mencionados ante la tumba, para ser "rescatados del olvido".


En otras ediciones, Riñones empleó los textos que sobre el tema realizó el escritor e historiador José Luis Majada Neila y la justificación, por medio del decreto del 8 de noviembre de 1868, que concedía a la ciudad los títulos de liberal y heroica. El historiador describió cómo sucedieron los hechos. Cada año se suelen ensalzar los valores de la juventud de la época, que se distinguieron en la lucha contra las tropas invasoras.


El recuerdo a los caídos es una de las razones de ser del programa de ferias


El recuerdo a los mártires de la libertad es una de las razones de ser del programa de ferias.



En el encuentro del cementerio estuvieron presentes varios de los concejales del equipo de gobierno y de la oposición y, como cada año, un escaso número de participantes.


"A vosotros víctimas ilustres que dormís el sueño de los justos, recordad los tributos y lágrimas que hoy dedican los vivos a sus hermanos los muertos y reposad tranquilos" son las palabras que cada año se dedica ante la tumba de los caídos, tras la celebración de una eucaristía en la capilla del cementerio de San Miguel.