El consistorio venderá productos cervantinos



Redacción i-bejar.com
Abril 22, 2005

El alcalde de Béjar, Alejo Riñones, acompañado por el concejal de Cultura, Luis Francisco Martín, presentó ayer el merchandising del Año Cervantino, un conjunto de productos como lapiceros, bolígrafos, mecheros, llaveros de plata grabados, pinturas y láminas, entre otros artículos, que se podrán adquirir en la oficina de turismo de Béjar, así como en la próxima feria de muestras, que se celebrará del 5 al 8 de mayor en la ciudad textil. Una de las características más significativas de este merchandising es su precio, ya que ninguno de los productos supera los tres euros, "nunca hemos pretendido vender regalos caros", explicó el alcalde.


Además, todos los productos guardarán relación con los actos del Año Cervantino, ya que portarán el logotipo creado para esta celebración. "Nuestra intención es únicamente que los turistas que vengan a las actividades organizadas por el Año Cervantino se lleven un pequeño recuerdo de su paso por Béjar", señaló Riñones, quien afirmó que "nos hemos comprometido al máximo para realizar un homenaje digno a Cervantes. Por eso, también hemos programado un gran abanico de actividades culturales en la ciudad".


Por otro lado, el alcalde también comentó que finalmente, y gracias al apoyo de la Junta de Castilla y León, los vecinos y visitantes podrán disfrutar de la obra de teatro de calle Sueños del Quijote el próximo día 29, un espectáculo que "intenta crear una identificación positiva del espectador con Don Quijote , y producir al mismo tiempo diversión y una reflexión en el público".



FASES La actuación se dividirá en dos fases, la primera, consta de un pasacalles itinerante en el que diez actores y percusionistas interactuarán con el público que encuentra a su paso. Más tarde, los miembros de la compañía portarán un libro de El Quijote de cuatro metros de alto por dos de ancho que se apoyará sobre unas ruedas.


En la segunda parte de la representación se realizará el espectáculo central, que se ubicará en un escenario de 6 por 6 metros, donde se representará la obra propiamente dicha.


Otro de los elementos particularmente importantes en esta representación teatral es la iluminación, donde se conjugará la luz natural y la artificial, con un cariz eminentemente plástico, pero integrado en el discurso dramatúrgico, ya que apoyará el trabajo interpretativo.


El tiempo estimado del espectáculo será de una hora, ya que el pasacalles es de corta duración y deja el protagonismo a la representación en el escenario central.