El consistorio recibe con honores los restos de Matilde Téllez

Palma & Borrego Abogados

Redacción i-bejar.com
Mayo 01, 2004 - 02:00

Los restos de la madre Matilde Téllez, beatificada el pasado 21 de marzo, fueron recibidos con honores por el ayuntamiento bejarano, en la jornada de su nombramiento como hija predilecta de la ciudad a titulo póstumo.


En el acto de recepción, presidido por el alcalde, Alejo Riñones, estuvieron presentes numerosas autoridades locales y eclesiásticas, así como el nuevo vicario general de la Diócesis, Francisco Rico, y Nieves Menéndez, la madre superiora de la orden a la que pertenecía la beata. Los actos se iniciaron con la llegada a Béjar de los restos de Téllez y el consiguiente recibimiento en la Plaza Mayor, en la que estuvieron presentes numerosos niños, alumnos del centro educativo Virgen del Castañar.



RELIQUIAS Tras unas palabras del alcalde y la entrega del documento que acredita a Téllez como hija predilecta, la superiora de la orden entregó una reliquia de la beata al consistorio y, seguidamente, tuvo lugar el traslado procesional a la iglesia de Santa María la Mayor de los restos, donde se ofició un acto litúrgico y se veneró a la santa.


Téllez Robles, beata desde el pasado 21 de marzo, fue la fundadora del instituto Hijas de María Madre de la Iglesia. Extremeña de nacimiento (vino al mundo en Robledillo de la Vera, Cáceres, el 30 de mayo de 1841), dedicó su adolescencia y juventud, tal y como cuentan desde la congregación, "al cultivo de la vida interior y a una desbordante actividad apostólica con jóvenes, niños, enfermos y pobres en Béjar". En 1875 fundó en la ciudad el instituto de Amantes de Jesús e Hijas de María Inmaculada, vistiendo los hábitos religiosos tres años después. Ella y su comunidad se trasladaron de Don Benito a Béjar en 1879. A lo largo de su vida llevó a cabo otras 7 fundaciones en las comunidades extremeña, castellanoleonesa y andaluza. La madre fue siempre reconocida por su trabajo con las niñas huérfanas, hasta que falleció en 1902 en Don Benito. Sus restos fueron trasladados a Plasencia tras el recibimiento en Béjar.


Foto: Santiago Nieto