Cobhiltex cesa su negocio con la pérdida de 36 trabajadores

Redacción i-bejar.com
Junio 11, 2004

La cooperativa Cobhiltex, dedicada a la hilatura de estambre, cerró ayer sus puertas por la mala situación económica de la empresa. Según comentaron fuentes de la propia cooperativa a este periódico, las máquinas fueron paradas la pasada noche y, a falta de la disolución legal de la empresa, los empleados se encuentran ya en situación de desempleo.


Según las mismas fuentes, el cese de la actividad se produjo anoche y no el pasado lunes como se había comentado en la ciudad y la empresa también apuntó que no hay empresas catalanas interesadas en la adquisición de la maquinaria, aunque, en una supuesta venta, Cataluña sería el mercado al que serían vendidas. Los cooperativistas manifestaron desconocer si existen empresas constructoras interesadas en adquirir el predio de la cooperativa. El cese de la actividad de esta nueva empresa textil se saldaría con la pérdida de empleo de 36 personas.


Los sindicatos coincidieron que el mal estado de las pocas hilaturas que quedan en Béjar, algunas de ellas también cooperativas, se debe a la ruptura del ciclo completo que se produjo con el cierre de los tintes.


Por su parte, la causa esgrimida por los trabajadores y cooperativistas es la falta de trabajo, derivada de la apertura arancelaria en Europa y la mano de obra barata de los países del Este.


El cierre de las empresas textiles se ha convertido en los dos últimos años en la tónica que denota la grave crisis por la que atraviesa un amplio sector del textil bejarano, que no cuenta ya con los anunciados cerca de 800 empleados, acercándose más esta cifra a los 700, distribuidos en apenas una treintena de empresas que realizan ya el ciclo completo del textil.


El cierre de los tintes rompe el ciclo de producción


La crisis del sector textil se ha acentuado en los últimos años en la localidad. La empresa textil bejarana Hermanos Francés Bruno, SA cerró sus puertas en el mes de octubre del año pasado. El expediente de cese se tradujo en el despido de los 36 trabajadores fijos con los que contaba la empresa, aunque de manera habitual, con la contratación de trabajadores eventuales, la sociedad solía contar con una plantilla regular de empleados que rondaba la cifra de 50 personas.


Con el cierre de otras de las empresas legendarias del sector de la localidad, se rompe el ciclo completo de la producción textil. La empresa Hermanos Francés se dedicaba al tratamiento de tintes aprestos y acabados, alguno de cuyos trabajos ya no podrá ser desempeñado por ninguna otra empresa del municipio.


Foto: Santiago Nieto