Raúl Martín (Tribuna de Salamanca): "Todos los índices económicos de Béjar registran desde hace una década una línea descendiente, en contra del resto de las cabeceras de comarca de la provincia de Salamanca, que se mantienen o logran leves repuntes, según se extrae de los datos recogidos en el Anuario Económico de La Caixa desde el año 1996".
Destacan en primer lugar las cifras demográficas. Así, la ciudad textil ha perdido más de 1.600 habitantes durante los últimos diez años, pasando de 16.662 vecinos a poco más de 15.000. Este descenso es el mayor de toda la provincia de Salamanca y uno de los principales en Castilla y León, lo que sitúa a Béjar en un constante descenso demográfico que parece no tener visos de recuperarse.
La principal causa de esta línea descendente radica en el empleo. La crisis textil ha sumido a la ciudad en una preocupante situación, pues el porcentaje de paro sobre la población de derecho es incluso unas décimas mayor que en 1996 tras un primer ciclo que llegó a reducir el número de desempleados hasta la mitad, pero actualmente esta cifra supera las 1.200 personas. Así, Béjar se sitúa a la cabeza de la provincia tan sólo superada por Cantalapiedra y Peñaranda entre las poblaciones con más de mil habitantes.
Industria en declive
La pérdida de empleo está a la par de la pérdida de hegemonía industrial. Mientras otros municipios de la provincia han experimentado importantes incrementos o se han mantenido sin apenas variados del número de empresas, Béjar se ha mantenido hasta un último año con una veintena de industrias menos. De esta forma, se ha perdido el liderazgo industrial que la ciudad ostentaba en 1996, ahora superada por Villares de la Reina, Guijuelo y Ciudad Rodrigo.
Debido a esta crisis industrial derivada del textil, la ciudad ha intentado reorientarse hacia el sector servicios con una base en el turismo. Tanto el comercio mayorista como minorista se mantienen sin apenas cambios durante el último lustro, pero en el resto de cabeceras que basan su economía también el sector servicios esta cifra crece. Todo ello deriva en un descenso de todos los índices económicos, como se aprecia en el gráfico, tanto la cuota de mercado como el índice industrial, el índice comercial y el índice de actividades económicas.
Tan sólo el turismo experimenta un leve ascenso tras la apertura de la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla en el año 2003, pero Béjar no acaba de despegar mientras otras localidad continúan con una línea ascendente más pronunciada. Así, la ciudad se situaba hace una década tras Ciudad Rodrigo y ahora se ve superada también por La Alberca y Candelario.
El consumo también refleja el declive bejarano, con menos oficinas bancarias. A pesar de todos estos índices, hay datos de consumo sorprendentes, pues, aunque viven 1.600 habitantes menos en Béjar desde hace diez años, hay 1.500 vehículos más.
Fuente: Tribuna de Salamanca
